Nuestra industria es muy particular, hay muchas empresas, pero al mismo tiempo somos pocos, al día de hoy, AVIXA tiene 355 miembros registrados en su página web (la manera en que AVIXA otorga sus membresías es muy diferente, pero lo que quiero recalcar en este caso es el número), CEDIA tiene 30 empresas como miembros.

Tenemos que considerar lo que hacemos, como lo hacemos, que hay un gran talento y sobre todo que es una especialidad mas que necesaria en las actividades cotidianas actuales. Algunas tienen tanta antigüedad como 50 años y otras son extremadamente jóvenes. Entre todas podemos cubrir un abanico de proyectos de la más diversa índole.

Pero no importa el tamaño, el monto de facturación o número de empleados, siempre se puede hacer mejor, así que hoy tocaremos tres puntos donde puede haber un área de oportunidad.

Amsterdan, 20 februari 2019 – Van Berge Henegouwen

El desempeño de los sistemas que instalamos

Si alguien entiende la combinación de estilos de vida actuales con la tecnología, su potencial y lo que puede ser el resultado cuando se combinan, somos nosotros.

Algunas empresas cuentan con métodos muy eficientes para identificar los gustos y necesidades del cliente, se trata de uno de los elementos clave y va de la mano con la manera en que esta información se usa para elaborar el diseño del sistema.

El error más común viene de emplear como criterio marcas y modelos de productos en vez de determinar la funcionalidad. Cuando durante la instalación, no hay una visión muy clara de lo que el sistema debe hacer y como debe hacerlo… seguramente el usuario pensará que los sistemas no cumplen con lo esperado.

De ahí se desprenden dos puntos, el primero es que el desempeño puede estar muy por debajo de la expectativa, que no se vea o se escuche como el usuario lo anhela o peor aun que ni siquiera haga lo que el quiere;  y el segundo es que para que el sistema sea confiable y fácil de usar, en este caso resulta crítica la comunicación entre las áreas de ventas, diseño, ingeniería e instalación.

La clave es la documentación, mientras la transmisión de ideas sea verbal el margen de error aumenta de manera exponencial respecto a la magnitud del proyecto. Idealmente todo debe tener un responsable.

Qué si y qué no hace mi empresa

Uno de los temas más difusos es precisamente este, qué es lo que hace y que no hace nuestra empresa. Me refiero a las especialidades que abarcamos, tamaños de proyecto, monto del proyecto, las marcas que usamos.

Tomar las decisiones en una empresa no es tarea fácil y no solo es responsabilidad del propietario, pero el propietario sí debe tomar en cuenta la información de los colaboradores. Por ejemplo, “ganar” un proyecto muy por encima del promedio de lo que regularmente se hace, puede poner en riesgo la estabilidad de la empresa al grado de hacerla quebrar si los riesgos no son anticipados y controlados. O bien emplear equipos con los que no estamos familiarizados (y más aún si no tenemos como política interna el estudio de manuales y guías de instalación).

Es conveniente contar con la mayor cantidad de definiciones tanto en la parte comercial como en la técnica y sobre todo, que todos los colaboradores las conozcan y mejor aún que los criterios se revisen ocasionalmente y que si hay cambios esto se comuniquen a todo el personal.

Tener definiciones facilita muchas cosas, desde aspectos relacionados con ventas hasta técnicos (si se cuenta con los elementos correctos y bajo control); lograr que en la entrega final haya un usuario satisfecho, al grado que piense que su sueño se convirtió en realidad.

¿Quiero que mi empresa crezca?

Antes definamos, crecimiento es hacer más grande la empresa, más grande en facturación, en número de clientes atendidos, número de empleados, en fin, lo ideal es que el grupo de líderes de la empresa defina el tipo de compañía que quiere y cómo lo quiere.

Una empresa grande no es forzosamente el sueño de todos los propietarios, es más, de hecho, hay muchos que desean lo opuesto, una empresa con el tamaño adecuado para hacer un determinado número de proyectos por año. Esto tiene un sustento importante, no es únicamente limitar su tamaño, es definir objetivos y limitar algunos aspectos en la operatividad y número de colaboradores, es contar con una metodología de trabajo eficiente y una excelente organización.

Conservar el tamaño de una compañía por supuesto requiere un nivel de esfuerzo especifico y normalmente menor al de empresas más grandes.

Conclusión

Liderar una empresa no es nada fácil, no solo es cuestión de administrarla correctamente, también está el tema de cómo quiero que sea y hasta dónde llegar. Es muy fácil pensar en el espejismo de proyectos de montos importantes o que harán buen curriculum, pero lo ideal es que haya definiciones y que sean conocidas por todo el equipo.

Un detalle final, el líder absoluto necesita que nosotros, quienes colaboramos en la compañía estemos cerca de él, que participemos más, que con nuestro esfuerzo, no es cuestión de para que me contrataron, es que tanto puedo dar.

Los whiskys

Si algo queda claro es que todo esto fue escrito gracias a la inspiración de la música de Keith Jarrett con uno de sus mejores albums (en mi opinión), “Concierto Solo, Bremen y Lausana”. Grabado en 1973 y basado en improvisaciones, es impactante, no deja de atraer tu atención todo el tiempo, por momentos de manera suave y delicada y en otros con gran potencia y dinamismo. Para mí, suena mas actual que nunca. Es el tipo de álbum que invita a escuchar con regularidad y cada vez que lo haces, descubres cosas nuevas; lo confieso no es raro que al escucharlo lo encuentre tan emotivo que a veces termino con alguna lágrima en los ojos, pero qué más da. ¡Para eso es la música!

Y ya de refilón y para facilitar las emociones, la fortuna permitió que apareciera un mega whisky, de esos que por una combinación de sabor y lo difícil que es de conseguir se convierte en un tesoro, igual que la música de hoy. Un Balblair 05, de sabores complejos y deliciosos. No sé si es la música o el whisky, pero ojalá esta tarde no terminara.