Bruce Howze, creador y fundador de Community, vino a México en semanas pasadas a celebrar 50 años de la compañía —que creó junto con Thomas Walter y John Wiggings— y a dar el espaldarazo a Ampere Manufacturas como su representante en México con quienes cumplieron 25 años de excepcional relación. Es por ello que pudimos platicar con él y estos son algunos momentos de nuestra charla.

Bruce Howze es un hombre feliz. Feliz y rocanrolero. De voz grave y de personalidad seria, su barba larguísima pertenece a los verdaderos hippies. “Empecé haciendo control del iluminación para pequeños clubs donde se presentaban las bandas de rock en Filadelfia, estamos hablando de 1967, pero pronto me cambié a operar sistemas de audio, recuerdo bien Electric Factory, el lugar mas hip de la época en la ciudad”.

Bruce pronto sabría que el audio era lo suyo. “Mis emociones estaban del lado del sonido, inicié haciendo iluminación por necesidad, pero yo tenía el objetivo de conformar una empresa de audio”, así empieza a contarnos sus anécdotas el maestro Howze. “Tenemos que recordar que para finales de los años sesenta no había industria del sonido en vivo ni para giras, esencialmente porque no había productos específicos para ello. En aquel entonces recurrimos a los altavoces par cine, éramos fans de las Altec A5 y A7. Yo trabajaba para una compañía de audio denominada Festival Group, más tarde llamada Activated Air”. Bruce rápidamente desarrolló un gusto por la ingeniería de audio, mezclando los conciertos de Janis Joplin, Dr. John, Frank Zappa, Blue Cheer y otros artistas importantes de la época.

Luego se encargó de sonorizar a bandas del calibre de Jefferson Airplane. “Andar de gira no es fácil, menos en aquellos días. Me encantaba el sonido que lográbamos pero sabía que las bocinas que usábamos no eran la indicadas: era muy pesadas, difíciles de mover. Luego teníamos otros sistemas basados en componentes, con esto quiero decir que no había sistemas integrados de rango completo; comprabas trompetas para cada rango de frecuencias y las colocabas con tu mejor idea”.

Lo cierto es que el joven inquieto Bruce no se imaginaba que en muy poco tiempo se transformaría en unos de los empresarios pioneros de la naciente industria.

“Aquellos transductores que usábamos tenían un desempeño muy pobre en el rango medio. Las grandes trompeta tenían problemas por encima de los 500 ciclos (Hz) y las trompetas para agudos no ofrecían una respuesta consistente por debajo de esos mismos 500 ciclos. Siempre tuve la creencia que el rango medio era el segmento más importante pues es donde se encuentra la voz y donde está ubicada la mayoría de la información musical”.

Bruce descubrió que estaba más interesado en crear soluciones sonoras que siendo operador e ingeniero en giras. “Cargar y descargar camiones de una ciudad a otra para grupos de rock famosos era interesante, pero visualizaba mi felicidad creando bocinas”.

Así surgió su primer proyecto: crear una trompeta capaz de producir un excepcional rango medio, la fabricó en fibra de vidrio. Así nació Community.

“Tenía un amigo que fabricaba tablas de surf y la fibra de vidrio era su material favorito, era maleable, ligero y muy resistente. Además la implementación de herramientas era relativamente sencilla”. Community Loudspeakers tenía un sello sonoro que las distinguía. “En los años setenta, estábamos sonorizando un montón de bandas de rock con nuestras trompetas de fibra de vidrio”.

¿Cuál es la fascinación de Bruce por el uso de las trompetas? “Bueno, es una tecnología muy vieja pero son fantásticas y me siguen sorprendiendo. Es cuestión de física: son extremadamente eficientes por lo que ocupan muy poca potencia, es evidente que tienen una respuesta dinámica en picos transitorios que no puedes lograr con otro tipo de tecnología como las bocinas de radiación directa. Su desventaja es el gran tamaño, de hecho no hay tal cosa como una trompeta chica para graves”.

Hoy día el rock se mueve en otra dirección en cuestión de sonido y Bruce lo reconoce. “Estamos en la época de los arreglos lineales, me gusta su sonido y su practicidad, tienen una cobertura mucho más uniforme que la que podíamos lograr con las trompetas puestas en el escenario. Hoy día tiene un control para hacer que la gente que se ubica en el frente, escuche tan bien como la que esta atrás”.

Además de ser pioneros en trompetas ligeras fabricadas en fibra de vidrio y con alta inteligibilidad, Community se distinguió por ser la primer empresa que ofrecía especificaciones y datos técnicos de la respuesta de sus altavoces. Era casi una obsesión de Bruce, así lo recuerda: “En 1974 no teníamos cámara anecóica, así que decidimos hacer nuestras mediciones al aire libre. Era algo inaudito lo que hacíamos: colocábamos nuestras trompetas a una altura considerable (3 metros) y a 10 metros de distancia colocábamos un poste con una “araña metálica” sosteniendo un micrófono boom, desde abajo de ese poste teníamos un “manubrio” con los que hace décadas ajustabas tu antena aérea de televisión. Utilizábamos un generador de ruido rosa y un analizador RTA analógico, entonces íbamos tomando fotos con una cámara de 35 mm y la respuesta que arrojaba el RTA, después movíamos nuestro micrófono 10 grados y volvíamos a tomar foto, así hasta completar 360 grados. Luego “transcribíamos” esas fotos a gráficas en papel. Era una locura, pero era necesaria”.

Community se estableció como una empresa de soluciones. “No somos una compañía donde prevalezca la publicidad o el marketing, la verdad es que hacemos productos que la industria nos pide, no creemos en productos forzados o generados a partir de las ideas de mercadólogos”, nos dice Christina Howze, esposa de Bruce. “Community sigue mucho la personalidad de Bruce”.

Todos los desarrollos de la empresa tiene que ver con perseverancia: “Cuando surge una idea, agotamos las posibilidades para hacerla realidad”, dice Bruce. “Por supuesto que nos hemos equivocado”.

Pero los éxitos de Community son innumerables, pasaron de ser una empresa enfocada totalmente en el sonido touring ahora a las soluciones para instalaciones fijas. “Creemos que es un mercado donde hay muchos retos y mucha pasión”, apunta Christina.

Tampoco podemos olvidar el paso de Community por el mercado MI (Musical Instruments). “Tuvimos buenos momentos fabricando altavoces para músicos y pequeñas bandas, pero los chinos reventaron ese negocio, eso y la ambición de las tiendas quebraron una loable intención de muchas empresas que nos encantaba atender a los músicos creativos, desafortunadamente eso se acabo”, nos cuenta Steve Goodwin, gerente de ventas internacionales de Community Loudspeakers para América Latina.

Es así como desde hace algunos años Community se especializa en altavoces para instalaciones fijas. Nadie puede negar que son omnipresentes en grandes estadios y arenas; sus grandes gabinetes en fibra de vidrio resisten las inclemencias del tiempo y son prueba fehaciente que es posible tener una bocina grande que tenga excepcional cobertura, impecable inteligibilidad, riguroso desempeño en todo el espectro de audio y que además sean ultra eficientes, así lo han demostrado las antiguas series RS y WET, que hoy se han transformado en R-Series y W-Series.

“El mercado de instalaciones fijas comerciales es generoso, nos encanta”, afirma Bruce. “Podemos ofrecer excelencia en audio y es donde podemos generar soluciones a partir de la conversación real que tenemos todos los días con los integradores”.

Hoy día, Community es sinónimo de sonido en grandes estadios. “Nos gusta que nos reconozcan así, pero tenemos muchas mas soluciones, sobre todo para pequeños espacios como bares, restaurantes y escuelas”, comenta Steve.

“Pero además estamos muy involucrados desarrollando grandes altavoces para sistemas de voceo, evacuación y emergencia, nadie hace lo que hacemos en esa área”, nos cuenta Christina. “Nuestras bocinas se utilizan en Arabia Saudita para dar información a los peregrinos que van a la ciudad santa”. Y Bruce extiende el comentario: “Somos muy activos desarrollando soluciones de sonido en plantas nucleares o para sistemas de advertencia en ciudades proclives a tormentas y tornados; en Europa por ejemplo nuestras bocinas se utilizan mucho en los túneles que conectan ciudades y países”.

El futuro de Community

“Creo que habremos de trabajar mucho en sistemas de arreglos lineales verticales, estas soluciones tipo columna con sonido muy direccional, todavía tienen mucho para ofrecer en lugares muy complicados acústicamente como iglesias, edificios históricos o parques. Curiosamente trabajamos en nuevas bocinas aun más grandes que nuestras series R y W, pero que operen en arreglos y también estamos haciendo sistemas más compactos para lugares medianos”, nos adelanta Bruce.

Los productos de Community no pretenden ser invisibles, ni para ser ocultos o ser exquisitamente estéticos, así lo sabe Bruce: “lo único que queremos es mejorar la experiencia auditiva de los espectadores en cualquier lugar público y privado”.

Community cumple 50 años como empresa de soluciones técnicas especializadas en sonido y Bruce sigue siendo el mismo hombre barbado de los emocionantes años sesenta. Más viejo, más sabio y más feliz: “Desde aquellos tiempos quise fabricar mejores bocinas, ese ha sido mi objetivo y mi sueño; trabajo todos los días para lograrlo; mi sueño sigue siendo el mismo”, concluye el venerable empresario.