Cuando alguien se apoya en un experto, lo hace para obtener información y recomendaciones especificas ideales a sus necesidades particulares. Como especialistas y expertos en múltiples aristas de la tecnología, los clientes esperan —no a alguien que les diga o les confirme lo que creen necesitar— un personaje (o empresa) capaz de justificar y explicar porque en particular X solución es lo necesario.

Aquí lo complejo de ese tema, ya que muchos profesionales en el mercado hoy, aprendimos por los golpes de la vida (y aquí me incluyo), siendo la experiencia la carta de presentación principal que llevamos frente a los clientes. En AVIXA procuramos que, además de llevar la experiencia como carta de presentación, algunos procesos obedezcan a métodos profesionales y constantes para la elección de sistemas.

Debido a esto es que contamos con dos normas o estándares, relacionadas con sistemas de visualización, cuyas bases iniciales parten de identificar las necesidades específicas de los usuarios lo que determina el sistema a proponer.

A continuación, describimos las características y diferencias principales entre cada categoría de visualización.

Visualización pasiva

Para esta categoría, el espectador debe ser capaz de reconocer las imágenes desplegadas en alguna pantalla o dispositivo de despliegue de video,  debe poder diferenciar los textos o las imágenes del fondo en las condiciones de iluminación de uso cotidiano para la solución y entorno de visualización.

En lo que respecta a la manera de los espectadores a relacionarse con el contenido, no suele requerirse una asimilación o retención de detalles, pero sí debe ser legible e identificable el contenido compartido. Dicho contenido tiene una participación informal o no esencial, por lo que normalmente es el acompañante de ambientes  o de mensajes audibles que suelen buscar obtener mayor atención, razón por lo que recibe el nombre precisamente de visualización pasiva.

Como ejemplos de visualización pasiva, todos hemos presenciado presentaciones donde las láminas solo muestran imágenes sin algo de texto, solo para reforzar la historia del presentador, o tal vez los logotipos de marca en un evento que solo buscan reforzar el branding, y no atraer la atención de manera importante.

Evidentemente, es permisible el contar con cierta luz ambiente sobre la pantalla o ángulos de visión no óptimos para esta categoría.

Toma de decisiones básicas

Para la categoría de visualización de Toma de decisiones básicas, como el nombre lo indica, es necesario que el espectador pueda leer e identificar información o elementos desplegados, para tomar decisiones básicas a partir de la imagen de la pantalla. En este caso, las decisiones no dependen en sí de los detalles de la imagen, pero si hay necesidad de asimilación y retención de información, es decir, el espectador tiene una participación proactiva con respecto al contenido.

Ejemplos de toma de decisiones básicas los encontramos en pantallas con información general para Digital Signage, presentaciones que contienen imágenes detalladas, salones de clase, salas de reuniones, salas de usos múltiples, salones de un hotel, puntos de venta, ilustraciones de un producto, etc.

Evidentemente, subimos un peldaño en la relación contenido-usuario, por lo que es necesario asegurar legibilidad, de manera que deberíamos considerar la altura de los elementos para el cálculo total de la de la imagen o pantalla. En cuanto al ambiente, es necesario cuidar una luz ambiente cómoda que no afecte al medio de despliegue, pero probablemente también deba cuidarse la iluminación en el área de espectadores (luz de tareas), para facilitar el tomar notas. Evidentemente la relevancia del contenido desplegado es considerablemente mayor, por lo que ya es necesario hacer las consideraciones ergonómicas para mejorar la experiencia al espectador y asegurar líneas de visión sin obstrucciones hacia la pantalla.

Toma de decisiones analíticas

En esta categoría, el espectador puede tomar decisiones críticas a partir de su capacidad para analizar los detalles de una imagen desplegada. El espectador será participativo, minucioso, critico y/o analítico sobre los detalles del contenido, normalmente siendo expertos en áreas específicas, donde es fundamental más allá de los textos, poder identificar colores exactos, texturas o formas, sobre los cuales suele haber análisis profundos.

Ejemplos de aplicaciones desplegadas son fáciles de encontrar. Esquemas eléctricos, planos arquitectónicos o de ingeniería, estudios médicos, pruebas forenses, inspección de imágenes fotográficas, análisis de fallas, etc. por lo que usos pueden ir desde salas de reuniones de perfiles especializados, hasta tribunales o centro de capacitación avanzada por mencionar algunos.

Evidentemente, además del propio sistema de despliegue de video, el espacio suele requerir un control más minucioso de los otros factores y servicios  disponibles en él. Un profundo control de ambiente, un diseño adecuado de iluminación tanto natural como artificial que no afecte a usuarios o al contenido o pantallas suele ser útil e incluso el diseño y distribución del espacio puede llegar a aportar, donde el usuario necesita además contar con una visibilidad sin obstáculos que le permitan tener libertad de visión en todas las áreas del área de imagen.

Video Full – Motion

En esta categoría, tal vez la menos común para los retos cotidianos de la industria, al desplegar contenido, el cual evidentemente se refiere a video, el espectador necesita discernir los elementos clave presentes en el video de movimiento completo, incluyendo los detalles brindados por el productor, que son necesarios para respaldar la trama y el propósito de este. Es importante aclarar que esta categoría no se refiere a ambientes normales de la industria del cine, y suele buscarse un nivel de participación alta con el contenido.

Ejemplos evidentes de estas categorías son los home theaters residenciales, salas comercial o salas de posproducción de transmisiones o de revisión de contenido publicitario.

Evidentemente el reto principal en esta categoría se refiere al control completo de la iluminación natural y artificial en el espacio, para que este no afecte a la experiencia de visualización.

Idealmente, cada charla con un cliente que arroje como resultado la necesidad de un sistema de despliegue de contenido, tiene que incluir las preguntas necesarias para poder identificar y diagnosticar la categoría de visualización requerida.

Con la identificación de la categoría, la cual puede ser más de una para algunos casos, podemos explicar de una manera más clara y científica al cliente el valor de apoyarse en un experto audiovisual.  Este es solo el punto de partida y forma parte del proceso de detección de necesidades.

Una vez realizada esta parte, se cuenta con la información suficiente para diseñar el sistema de despliegue de video planeando con cumplir con normas internacionales, como lo son Projected Image System Contrast Ratio (Relación de Contraste en Sistemas de Proyección-PISCR) y Display Image Size for 2D Content in Audiovisual Systems (Despliegue de Imagen con Contenido 2D en Sistemas AV-DISCAS), donde se definen tanto la relación de contraste exacta para sistemas de video proyección y se plantea como medir una vez implementado el proyecto, y se explican las fórmulas para elegir el tamaño correcto de pantalla considerando incluso la resolución del display, definiendo también el área optima de visión.

Déjanos saber tus dudas y comentario, o si deseas información de etas u otras normas audiovisuales no dudes en escribirnos en sgaitan@avixa.org

¡Hasta pronto!