Cuando Boulevard Carroll llegó a la obra del Dream Live Performing Arts Center, la sala era solo concreto, bloque de cemento y varillas expuestas. El espacio llevaba 20 años abandonado dentro del centro comercial American Dream, en East Rutherford, Nueva Jersey.
El proyecto consideró un presupuesto de 65 millones de dólares para habilitar 2,800 asientos en tres niveles, además de infraestructura de video para transmisión y TV con seis cámaras cinematográficas RED. El verdadero dolor de cabeza para la integración no fue el presupuesto, sino la estructura: había que montar un sistema L-Acoustics L2/L2D de última generación en un edificio diseñado 20 años antes de que existiera esa tecnología, con una restricción fija de la constructora: prohibido abrir un solo agujero nuevo o alterar los puntos de carga existentes.

Trato directo entre fabricante e integrador
El proyecto no salió a licitación. La administración de American Dream buscó directamente a L-Acoustics en noviembre para solicitar el diseño de audio de la sala. La firma francesa delegó el trabajo en Boulevard Carroll, su Certified Provider para la región.
Anthony Fischetta (CFO), Daryl Moore (head of audio y diseñador principal), Anthony Cioffi (presidente) y Joe Smith (gerente de proyecto) evaluaron el recinto y desarrollaron el modelo electroacústico en Soundvision a la par con los ingenieros de L-Acoustics. La propuesta pasó la aprobación de los dueños del mall y de la constructora general del complejo.
American Dream usó a su propia plantilla de obra civil para supervisar el recinto —su primer espacio dedicado a eventos en vivo— y fijó un calendario de instalación apretado.

Trabajo de precisión sobre anclajes del año 2000
Sin permiso para perforar la estructura, los puntos de vuelo y el trazado de cableado tuvieron que adaptarse a los anclajes existentes. Boulevard Carroll ruteó los conduits y las tiradas de cable hacia el balcón y el bajo balcón hasta alinear la simulación de Soundvision con la geometría real del inmueble.
“Varios arreglos quedaron a media pulgada de las paredes”, explica Fischetta. “Todo se ajustó al límite de peso y espacio por tener que trabajar sobre la estructura que ya estaba ahí.”

Aunque Boulevard Carroll ya operaba los sistemas L2 y L2D en su inventario de renta, Dream Live representó su primera integración fija con esta serie.
El esquema de cobertura utiliza:
Arreglos principales: Un L-Acoustics L2 sobre un L2D por lado.
Refuerzo de graves: Ocho subwoofers KS21i bajo el escenario y tres KS28 volados detrás de cada arreglo principal.
Front-fill: Seis A10i Focus en el borde del escenario.
Laterales de balcЧn: Cuatro arreglos (dos por lado) de un A15i Focus sobre un A15i Wide para cubrir las zonas extremas.

La sombra acústica generada por la profundidad del balcón obligó a Moore a dividir la cobertura inferior en dos líneas dedicadas: un primer arco de seis A15i Wide montados en el filo del balcón y un segundo anillo concéntrico con doce coaxiales 8Xi empotrados en el techo, más atrás.
Los controladores amplificados LA7.16i mueven los arreglos L2 y toda la red de fills, mientras que las etapas LA12X alimentan los subwoofers y el frente de escenario. El paquete de audio se completa con dos consolas Yamaha DM7 con racks Rio, sistemas inalámbricos Shure Axient Digital, monitoreo personal Shure PSM 1000 y red de intercom Clear-Com.

Tratamiento de sala y calibración
Para evitar que las paredes de concreto de una sala poco profunda provocaran reflexiones traseras agresivas, la cuadrilla de obra revistió las superficies con paneles de Homasote y madera, ocultos detrás de un enlistonado decorativo.
Ese trabajo previo dejó una respuesta de sala predecible para que Sully Sullivan, especialista de L-Acoustics, realizara la calibración y ajuste fino del sistema.
Sean Conner, con dos décadas en Live Nation antes de asumir la gerencia general de Dream Live en marzo, ubica el rendimiento del recinto al nivel de los escenarios más exigentes de la zona metropolitana de Nueva York.

En marcha
Dream Live tuvo una apertura suave en marzo y arrancó operaciones oficiales con una temporada de diez fechas de Dog Man: The Musical, seguida por shows de As It Is, Scotty McCreery y la ceremonia de inducción al New Jersey Hall of Fame.
Para Cioffi, el resultado marca la pauta de la integración en salas de espectáculos: el valor del proyecto no está en colgar cajas porque caben en la sala, sino en adaptar la tecnología para resolver las limitaciones físicas del inmueble y transformar el espacio.


