Del 27 al 30 de Abril, tuvimos el Congreso AVIXA, un evento virtual con una duración de cuatro días y charlas de temas diversos, con la particularidad, de que este evento tuvo un enfoque diferente, ahora que la palabra está de moda, pudiéramos llamarlo “híbrido”. Pero híbrido, no en el mismo sentido que estamos acostumbrados a escuchar desde el último año y medio, sino en el sentido de que realmente fue un balance de usuarios finales y profesionales de la industria. 

El evento tenía los objetivos de poner sobre la mesa ideas relevantes tanto para quienes conformamos la industria AV, como para quienes componen el mercado de educación (docentes, gerentes de tecnología, operadores, estudiantes, rectores y responsables de educación continua, entre otros), así como exponer a cada grupo a las prioridades y formas de pensar del otro, para facilitar el entendimiento de ambos lados.

Y afortunadamente fue justo lo que pasó. No solo logramos uno de los eventos de la asociación con la mayor proporción de usuarios finales en el registro (superior al 40%), sino que, en la asistencia al evento en vivo, me atrevo a decir que el número de usuarios finales superó al de profesionales de la industria.

Ese balance no solo se tuvo en la asistencia, sino también en los presentadores. Realmente el programa fue una mezcla de temas para ambos mundos, donde se tocaron desde recomendaciones y retos para el docente, la academia, procesos de toma de decisiones y planeación de innovación o digitalización educativa, hasta tips para desarrollar relaciones de largo plazo y recomendaciones para proveedores, solo por mencionar algunos.

El congreso se planeó para tener una duración de cuatro días y un mes más con el contenido disponible online y con charlas nuevas incorporadas cada semana, para un tiempo de vida de casi un mes y medio, tal vez con suerte, aún puedes alcanzar a ver algunas charlas para cuando leas estas líneas.

Sin embargo, éste no es un artículo para promover el evento, sino para compartir y reflexionar los enormes aprendizajes que el evento nos trajo.

Alianzas y referidos

Los resultados fueron buenos y eso se debió en una gran medida a hacer equipo. Además de AVIXA, patrocinadores, presentadores, aliados y algunos miembros, colaboraron de manera activa para difundir el evento. Interesante que, en la opinión de algunos asistentes, la decisión de participar justo se dio por escuchar del evento de varias partes diferentes, lo que continúa reflejando, que en esta industria y en esta era en la que vivimos tan tecnológica, la recomendación y el rol de la opinión o recomendación de los demás sigue jugando un rol fundamental. Aunado a esto, la situación actual me parece que incrementó la sensibilidad general a hacer equipo, permitiendo alianzas y colaboraciones que no podrían haberse dado previamente.

Los motivadores

Algo que pudimos confirmar, aunque mucho se ha hablado en otros foros es que cada institución o equipo es completamente diferente. Esto evidentemente complica la estandarización, sin embargo, la suma de diversos factores, como pueden ser la estructura e inclinación de un usuario por la tecnología, la disponibilidad de recursos, la visión de academia como de dirección, así como la apertura a ideas nuevas, la vinculación con otras instituciones, incluyen en la madurez y postura general hacia las herramientas tecnológicas, y todo esto es necesario entenderlo mucho antes de poner alguna solución o propuesta sobre la mesa, dando pie al próximo punto.

Solo buscar la venta no funciona ni funcionará

De manera repetitiva, las conversaciones de los usuarios se enfocaron en este punto, y algunos lo dijeron abiertamente. Necesitan relaciones sanas y de largo plazo con los proveedores de tecnología. El que un usuario claramente diga que ese enfoque solo en el producto, en la cotización o en la venta inmediata es algo que no es compatible con este sector, me parece que es uno de esos mensajes poderosos que nos deja claro como “no atender” a este mercado. Por el contrario, mostrar una preocupación y hacer un acompañamiento genuino, son fundamentales para poder cultivar relaciones a largo plazo. Lo malo de esto, es que al final del día, cualquier relación cliente-proveedor en cualquier parte, se basa el proceso de intercambio o comercial, en ganar dinero. Es importante entender que esto puede no ser conveniente para un integrador convencional, ya que las relaciones pueden sonar que podemos ser excelentes amigos, pero difícilmente cobrar algo a corto plazo. Pero hay otra manera de analizar las cosas, y la mas sencilla pudiera ser, que es necesario ampliar la oferta hacia este mercado, o incluso, crear servicios que hoy no brindamos, aunque me parece que, en este caso, la consultoría puede ser un buen primer paso.

Prioridades

Lo hemos mencionado en otros espacios, no he conocido a un usuario cuyo objetivo sea el tener al mejor proveedor AV disponible. En el evento pudimos notar, que la integración de tecnologías AV suele ser solo una parte de lo necesario para una institución educativa.

Las organizaciones con puntos de vista más maduros suelen realizar planes mucho más amplios, normalmente a mediano o largo plazo, donde el AV es un peldaño más de una escalera que pretende sumar a la modernización o digitalización del proceso educativo o la institución. La realidad es que son pocas las instituciones que tienen bien digerido este concepto, razón por la cual es fundamental que entendamos este punto, de manera que podamos trabajar desde nuestra trinchera y aportar a que nuestros clientes lleguen a ese punto de madurez deseado apoyándose en nosotros. Ese tipo de cosas permite llevar las conversaciones justo para tener relaciones de largo plazo con las instituciones, y al mismo tiempo nos permitirá como especialistas, no llegar al proyecto al final, sino apoyando en la definición de prioridades y por ende en la propia especificación.

La tecnología es solo un fragmento de lo necesario

Irónicamente, la tecnología en sí es solo uno de los puntos a considerar en la implementación de proyectos educativos de tecnología, al menos en aquellos que realmente impactan a la organización y no se convierten en elefantes blancos. Hay diversos factores adicionales cuya planeación es necesaria para lograr un proyecto exitoso.

La mejor tecnología no sirve sin docentes que sepan exprimir al máximo las funciones de las herramientas, y tampoco si el contenido sigue no estando listo para adaptarse a la tecnología y el medio de entrega.

El docente deja de ser solo experto en su tema y tendrá que contar con nuevos “hard skills” adicionales, como saber operar plataformas, encuadrarse correctamente, modulación de voz, algo de storytelling, incluso habilidades más vistas en el mundo de broadcast o de los comunicadores. Esto solo toca una parte, pero el contenido, interactividad, almacenamiento, secuencia, duración de las clases, son otros de los diversos elementos a considerar. No es responsabilidad nuestra resolver absolutamente todo, pero ya lo hemos dicho, ¿quién disfruta seguir llevando su auto a diez especialistas diferentes en vez de acudir solo con uno?

Al mismo tiempo y para cerrar, si bien hubo grandes aprendizajes, también es importante compartir algo que me preocupó un poco.  En lo personal note una mayor apertura e interés por aprender, interactuar y aprender por parte de los usuarios finales de educación, que de la propia industria que servimos. Me preocupa que a veces parece que el grueso de la industria se enfoca demasiado en el proyecto que tengo enfrente, el que desea tener, o tal vez ya piensa saber suficiente de x o y solución o mercado, dejando pasar oportunidades de aprendizaje invaluables.

Por nuestro lado, no queda más que agradecer a todos quienes participaron, colaboraron, difundieron y continúan confiando y acompañando a AVIXA, ya que gracias a ustedes, la industria es un poco mejor que ayer.

¡Hasta pronto!

Escríbeme a sgaitan@avixa.org

Por Sergio Gaitán Serrano, AVIXA Country Manager México