Meyer Sound devuelve la vida al Castro

Crédito de fotos: Joshua Withers, cortesía Meyer Sound

Meyer Sound equipa uno de los teatros históricos más emblemáticos de San Francisco con dos sistemas independientes — uno para cine, uno para conciertos — que conviven en el mismo recinto sin tocarse.

Por décadas, The Castro Theatre fue exactamente lo que parecía: un palacio de cine de 1922 con un interior exuberante, un órgano Wurlitzer, y la identidad visual de otro siglo pegada a cada pared. Bonito, sí. Funcional para lo que venía — también. Pero cuando Another Planet Entertainment tomó las riendas del inmueble en 2022 con un presupuesto de 41 millones de dólares y la intención de abrirlo a conciertos en vivo sin sacrificar la experiencia cinematográfica, el problema acústico y logístico que se abrió fue considerable.

El resultado, inaugurado en febrero de este año, es uno de los proyectos de instalación permanente más interesantes que ha visto el mercado norteamericano en los últimos años. No por la escala — hay instalaciones más grandes — sino por la complejidad de operar dos sistemas de audio completamente distintos en un mismo recinto histórico protegido, con tiempos de changeover que no pueden interrumpir la programación.

Doble sistema, doble lógica

La decisión de instalar dos sistemas independientes de Meyer Sound no fue estética sino operativa. El Castro alterna entre proyecciones cinematográficas con mezcla 7.1 y conciertos de producción completa — Sam Smith abrió con una residencia de 20 noches en febrero — y los requerimientos técnicos de ambos formatos son incompatibles si se intenta resolverlos con un solo sistema.

Para cine, se instaló un sistema basado en ASTRYA™: tres bocinas ASTRYA-140™ para los canales de pantalla, 30 ULTRA-X20™ como surrounds distribuidos en la sala, dos elementos de control de baja frecuencia 2100-LFC™ y procesamiento a través de una plataforma Galileo® GALAXY 408. El resultado es una cadena de señal diseñada específicamente para presentación cinematográfica con la linealidad y el control de directividad que ese formato exige.

El sistema de conciertos es otra cosa. Doce LEOPARD® en configuración de line array volado — por lado — más diez 900-LFC™ por lado para refuerzo de graves, cinco ULTRA-X40™ como fills, seis ULTRA-X20 de front fill y tres ULTRA-X40 adicionales como retardos de balcón. Procesamiento: dos plataformas Galileo GALAXY 816.

Lo que hace notable la instalación es que ambos sistemas coexisten físicamente en el mismo espacio — y que el cambio entre uno y otro toma 30 minutos, no días.

El problema del techo

Cualquier integrador que haya trabajado en recintos históricos sabe que la arquitectura protegida impone restricciones que ningún software de simulación resuelve completamente. En el Castro, el techo ornamentado original — con murales restaurados por Evergreene Architectural Arts — hizo inviable la instalación de bocinas de altura para un sistema Dolby Atmos. Ian Hunter, director de The Shalleck Collaborative y consultor de teatro y AV del proyecto, lo pone directo: preservar el plafón fue la condición, y el diseño se adaptó. Se mantuvo el 7.1.

El mismo criterio aplicó para el órgano digital — una pieza de un millón de dólares que representa la actualización del instrumento histórico del venue. Los altavoces surround del sistema Meyer Sound se integran al sistema del órgano, que emerge desde un foso mediante un lift en aproximadamente un minuto. Cuando David Hegarty — organista del Castro desde 1978 — apareció en traje rojo sobre el escenario en la noche inaugural, la sala respondió de una manera que pocas instalaciones AV provocan.

Logística de obra en edificio histórico

Coda Technologies se encargó de la infraestructura permanente AV. Mark Latimer, presidente de la empresa, describe una instalación donde el edificio mismo era el principal obstáculo: rutas de cableado limitadas por la construcción original, paredes que no se podían intervenir libremente, y pulls de cable que tomaron a un equipo de cuatro personas un día completo para completar un solo tendido.

La solución fue infraestructura redundante y distribuida: fibra, cobre, video y placas de conexión ClearCom en múltiples puntos del recinto. El objetivo declarado es que el venue pueda adaptarse a cualquier necesidad de señal futura sin reabrir muros. Para accesibilidad en las funciones de cine, Coda integró subtítulos cerrados Dolby y narración de audio para personas con discapacidad visual.

UltraSound asumió el suministro, instalación y puesta en marcha de ambos sistemas Meyer Sound, y además opera el sistema como audio manager permanente del venue — staffing incluido para cada función.

El Castro reabrió con el 69° San Francisco Film Festival en abril, y cerró su primera temporada con una proyección especial de The Empire Strikes Back en colaboración con Lucasfilm. No es un mal debut para un venue que lleva cien años en pie — y que acaba de conseguir infraestructura para los próximos cien.

Meyer Sound ASTRYA™ y serie ULTRA-X

La serie ASTRYA es la propuesta de Meyer Sound para instalación cinematográfica de alto rendimiento. La ASTRYA-140™ — el modelo instalado en el Castro — es una bocina de tres vías con 140° de cobertura horizontal diseñada para canales de pantalla en salas de mediano y gran formato. Su patrón de cobertura constante y su respuesta extendida en baja frecuencia permiten trabajar sin subwoofers dedicados en configuraciones de canal frontal, aunque en instalaciones de alta demanda se complementa con los LFC de la línea.

La serie ULTRA-X cubre el espectro de aplicaciones de fill, surround y delay en instalaciones permanentes. La ULTRA-X20™ es el modelo compacto de la serie — dos vías, coaxial, con cobertura de 100°x100° — diseñada para aplicaciones donde el espacio es limitado y la discreción visual importa. La ULTRA-X40™ amplía la capacidad con mayor excursión de grave y cobertura más controlada, orientada a fills de mayor demanda SPL y aplicaciones de delay en balcón. Ambos modelos operan con procesamiento integrado y se gestionan desde plataformas Galileo GALAXY.