“La arquitectura moderna no significa el uso de nuevos materiales, sino utilizar los materiales existentes en una forma más humana.” Alvaar Alto

En los más de 20 años de carrera profesional en el mundo de la arquitectura he tenido la fortuna de encontrarme con un gran número de nuevos materiales y tecnologías para que nuestros proyectos formen parte de una nueva generación de edificios. Con mucho gusto implementamos aquellos que nos parecieron correctos por muchas razones ya que cuando se decide sobre los espacios donde vamos a trabajar y vivir no se pueden considerar solamente la calidad y el precio.

Tal como menciona el maestro Alto en la cita que seleccioné como introducción de este texto he descubierto que aunque hay mucho por descubrir y experimentar, los últimos proyectos que hemos desarrollado en mi despacho se han hecho con materiales y tecnologías locales.

La tierra, el concreto y el cristal se han convertido en elementos básicos de nuestros proyectos por muchas razones y no solamente por responder a los tan necesarios resultados que ayuden a hacer proyectos sustentables, son materiales nobles y generosos que están disponible en el mismo lugar donde queremos hacer nuestra casa, nuestro edificio. Son materiales que se adaptan a varios métodos de construcción, todos igualmente sencillos y posibles de ser logrados con maquinaria simple y mano de obra capacitada, dos recursos con los que contamos ampliamente en México.

Seleccionar los materiales y tecnologías para la construcción de un proyecto es uno de los primeros compromisos que el arquitecto tiene con el proyecto. De la combinación de estos dos importantes elementos se da el primer paso para llegar al resultado formal del proyecto. Muchas son las variables que se deben analizar para tomar la decisión más adecuada, pero en mi experiencia el entorno generalmente tiene todas las respuestas. Hay que observar todo lo referente al terreno —clima, asoleamiento, humedad, vegetación— con mucho detalle ya que es algo que no va a cambiar,nuestro proyecto debe considerar todas estas variables y utilizarlas en su beneficio para lograr un resultado exitoso.

En muchos lugares de la República Mexicana —y del mundo— podemos olvidarnos del uso de sistemas para controlar la temperatura interior si estamos atentos a construir de acuerdo con el entorno, los materiales y tecnologías disponibles. No es ir en contra, es buscar otros caminos que den soluciones a largo plazo y utilizando con sensibilidad los recursos.

Me encantan la tecnología y los nuevos materiales y procuraré incorporarlos en mis proyectos en la medida que sea factible y económicamente viable. Respeto a los arquitectos que han desarrollado tecnologías y materiales por el simple resultado estético, a mí me interesa que ambos respondan a los intereses del proyecto y sobre todo a las necesidades de los usuarios ya que no tiene caso utilizar “lo más avanzado, de lo más avanzado” si no va a mejorar la calidad de vida.