Pro-Ject celebra 90 años de Elvis con una edición que suena tan bien como se ve

Fotografías cortesía: Roberto Peraza / Representaciones de Audio

Hay tornamesas que reproducen música y hay tornamesas que son, ellas mismas, un objeto de culto. La Elvis Turntable de Pro-Ject Audio Systems pertenece claramente a la segunda categoría —aunque no renuncia a nada de la primera.

Representaciones de Audio presentó el equipo en un evento en El Palacio de Hierro, donde el personificador Héctor Ortiz puso voz y escena a las canciones que dieron forma a la leyenda. El pretexto fue el nonagésimo aniversario del nacimiento de Elvis Presley. El argumento real fue el sonido.

Una edición especial con historia incorporada

La Elvis Turntable es una edición limitada basada en la T2, una de las plataformas audiofílicas más reconocidas del catálogo de Pro-Ject. Su elemento más distintivo es el logo iluminado de Elvis —una recreación del letrero que apareció detrás del artista durante su legendario «Comeback Special» de NBC en 1968. No es decoración arbitraria: es un fragmento de historia del espectáculo integrado en un instrumento de reproducción de alta fidelidad.

La marca existe desde 1991 y fabrica en Europa. Ese dato importa porque define una filosofía: construir para durar, no para el ciclo de reemplazo. Alex Galván, de Representaciones de Audio, lo pone en términos directos: “la tornamesa está pensada para mostrar que un formato analógico de décadas puede sonar mejor que muchas soluciones digitales contemporáneas, siempre que el equipo esté a la altura”.

Plug and play sin concesiones técnicas

Una de las barreras de entrada al mundo del vinilo ha sido siempre la curva de configuración. La Elvis Turntable llega prácticamente lista para usarse: incluye el fonocaptor Sumiko Rainier, fabricado a mano en Japón, con contrapeso y tracking force preajustados de fábrica. El usuario no necesita calibrar nada antes de poner su primer disco.

El chasis es de construcción robusta, diseñado para aislar vibraciones. El plato es de cristal de 10 milímetros de espesor y 1.7 kg de masa —un diseño de cero resonancia que además permite ver la construcción interna del equipo. El brazo es de aluminio de masa baja, en configuración de 9 pulgadas. La transmisión es por correa, lo que desacopla el motor del plato y evita que las vibraciones del primero lleguen a la aguja.

El cableado incluido son cables Connect it Phono E RCA con conductores de cobre de alta pureza y conectores chapados en oro, de tipo semi-simétrico —un detalle que en otros equipos de este rango suele ser opcional de pago.

El ecosistema de integración

Galván señala que el equipo se integra sin fricción con otras marcas del portafolio de Representaciones de Audio. Los sistemas amplificados Ruark —modelos R410, R610 y R810— y los receptores Onkyo son compatibles directamente. El cambio de velocidad entre 33 y 45 RPM es electrónico, mediante un interruptor de un solo botón.

El único requisito técnico a considerar: el fonocaptor Sumiko Rainier es de tipo MM y requiere preamplificador de phono. Los modelos Ruark y Onkyo mencionados ya lo incluyen. Para equipos sin entrada de tornamesa, Pro-Ject ofrece un preamplificador de phono independiente que permite conectar el equipo a cualquier entrada auxiliar de línea.

Lo que sigue

Representaciones de Audio continuará con la serie de eventos de presentación. Próximamente se presentarán otras ediciones de artista de la línea Pro-Ject: Metallica, AC/DC y la edición Peanuts. El formato —música en vivo o interpretada, espacio selecto, producto en funcionamiento real— parece ser la apuesta de la marca para acercar el vinilo a un público que no creció con él pero que empieza a entenderlo.

La Elvis Turntable está disponible a través de diversas tiendas departamentales en México.