DONATO

Donato es un viñedo ubicado en la zona de Bernal, en el estado de Querétaro en México, que busca darles a sus visitantes una experiencia que vaya más allá de lo que actualmente se ofrece en la zona. Su privilegiada ubicación a escasa hora y media de la Ciudad de México, le da una ventaja muy atractiva que está detonando un interés por todo lo que sucede en esta creciente población.

El proyecto que se hizo para Donato es un complejo que además de viñedo, incluye un salón de eventos para 850 personas, una tienda gourmet, dos restaurantes, una cava para visitantes en general y una cava especial para la familia. En todo el proyecto se pueden apreciar vistas magníficas a la Peña Bernal, este emblemático punto de referencia, que está rodeado por las viñas y su caleidoscopio de colores y texturas durante todo el año.

Para el cliente fue muy importante que la arquitectura tradicional de la zona estuviera presente en todo el casco del complejo y aderezar los espacios con amplias terrazas abiertas, galerías de grandes arcos, muros de piedra y techos con bóvedas de ladrillo que envuelven al visitante con el sabor del de la región.

El equipo de DIN Interiorismo buscó que el proyecto de diseño de interiores fuera el correcto contraste contemporáneo para lograr un ambiente atemporal que se transforme de acuerdo con las necesidades que se van dando con el paso del tiempo y que simultáneamente sea la base que le dé la funcionalidad y el carácter propio que cada uno de los espacios y las actividades que en ellos se desarrollan requieran.

La madera es uno de los materiales protagónicos dando forma al mobiliario de exhibición y bodegas de las cavas, en combinación con muros blancos y en color tinto que enfatizan la tradición vinícola que siempre busca mantener el enlace con el rústico ambiente que le caracteriza. En el salón de eventos el plafón es el elemento que le da dinamismo al espacio y al mismo tiempo recibe al sistema de iluminación que permite crear todas las escenas necesarias para un evento del siglo XXI.

En Donato el exterior, el interior y el subsuelo invitan a los visitantes a recorrer hasta el último rincón seguros de que no hay un rincón en el que no se sentirán identificados con su vocación enológica. El trabajo de Aurelio Vázquez y su equipo, logró que los distintos usos y servicios pudieran operar bajo el hilo conductor del interiorismo que crearon para este mundo dedicado al disfrute del vino y las experiencias que giran entorno a éste.