De acuerdo al último estudio de mercado de AVIXA, IOTA en su versión 2020, recién liberado en el mes de agosto, la industria audiovisual profesional sufrió un impacto equivalente al 8% con respecto al cierre de 2019. Esto significa que se estima haber cerrado 2019 con un total de 259 mil millones de dólares contra una proyección esperada al cierre del 2020 de 239 mil millones de dólares de manera global.

Independientemente de conocer estas estimaciones en números, todos sabemos que todos fuimos afectados. El estudio describe un impacto negativo importante ocasionado por el tema sanitario, sin embargo, la perspectiva a un mediano plazo es positiva, esperándose que 2021 refleje mejores números que 2020 y que durante el 2022 se recupere en su totalidad el terreno perdido ocasionado por la situación actual.

Viendo un poco más a detalle la situación, podemos notar que la inversión en tecnología por mercado vertical no sufrió cambio de posiciones, siendo el corporativo vertical dominante al día de hoy, lo cual seguirá ocurriendo hasta el año 2025.

Obviamente todos sabemos que el concepto Home Office tomó un rol protagonista en el mercado corporativo en los últimos meses, sin embargo, muchos expertos continúan impulsando la idea de qué sigue siendo necesaria la existencia de espacios de oficinas para potenciar el trabajo moderno. Aún es incierto qué va a pasar con los espacios de trabajo, sin embargo, no pueden verse claramente necesidades de cambio de fondo o de forma a las distribuciones o remodelaciones inminentes, aunque es fundamental entender los retos a nivel concepto para poder confiar en qué podremos seguir atendiendo de manera eficiente este rentable sector.

Durante el programa educativo de la feria virtual de AVIXA InfoComm Connected 2020, contamos con una charla realizada por Kay Sargent, director de Workplace para la firma HOK, especialista en consultoría y diseño arquitectónico con presencia en todo el mundo, acompañada de dos de sus directoras regionales Pam Light y Adriana Rojas. En dicha charla se analizaron tendencias en este espacio a través del lente del diseño de estos recintos. Te compartimos a continuación como el nombre de la charla lo indica: Las siete cosas que necesitas saber sobre el futuro del diseño del espacio laboral.

Distribución laboral – Trabajo remoto/desde casa

Trabajar desde casa demostró ser una opción útil, manejable e incluso muy productiva para algunas empresas y personas, pero como dice el dicho, cada uno habla de cómo le fue en la feria. Es un error generalizar y asumir —de hecho— la postura correcta al tocar ese tema con una empresa: debería ser primero ir de lo general a lo particular. ¿Les funcionó?, ¿sí o no?, ¿a quién sí?, ¿a quién no?, ¿qué sí y qué no?, y si les interesa mantener esa flexibilidad y en qué proporción. En este respecto es innegable el hecho de que muchas personas no volverán a la oficina mientras otras anhelan poder hacerlo, sin embargo, de nuevo, es un error generalizar.

Tener esto claro permite dimensionar correctamente las necesidades del cliente, tanto en la oficina como fuera de ella. Al entender eso, y a quien se planea seguir ofreciendo esa flexibilidad de trabajar desde casa, podemos analizar su trabajo cotidiano y sus necesidades de colaboración. Esto nos puede llevar a definir si hacen falta herramientas adicionales a la plataforma de colaboración dentro de nuestra oferta. ¿Cómo cuáles? Pantallas interactivas de menor formato, dispositivos de captación o reproducción, luminarias de escritorio, tabletas gráficas, cámaras de documentos, solo por mencionar algunas.

Ambientes sin contacto

Conforme se va volviendo a los lugares laborales, la mayoría de las personas (al menos los que nos cuidamos en extremo) tratamos de minimizar la cantidad de contactos con superficies u objetos ajenos a nosotros o en espacios públicos. Esto abre la puerta precisamente para diferentes tipos de tecnología, que incluso pudiera no representar lo más costoso de un proyecto normal.

Soluciones automatizadas mediante sensores, control por voz, biométricos o incluso el que cada uno use su propio móvil, son aplicaciones con cada vez mayor adopción y que en muchos casos al analizar los sistemas que empleamos se refiere a únicamente a la interfaz de usuario, ese elemento con el que la persona interactúa para hacer que algo suceda. Esto al mismo tiempo abre el potencial real de la automatización que realmente está disponible desde hace mucho tiempo —tecnológicamente hablando. Hoy más que nunca, que se apaguen las luces al salir de una sala ahorrando a los usuarios tocar un apagador, dimmer o pantalla táctil tiene un valor especial. Asegurarse de emplear tecnología para que el sistema y ambiente se adapte al usuario, es una de las prioridades del arquitecto o diseñador, el responsable de IT y los integradores.

Puntos de trabajo inteligentes

Muchos expertos piensan que muchas empresas mantendrán la tendencia a tener espacios flexibles, es decir, no asignados, ya que esto permite justamente mantener costos más bajos en comparación a una oficina con un lugar asignado para cada empleado. Recomiendan poner atención a opciones comparables con la tecnología que encuentras en un auto, donde con traer la llave en la bolsa, quita los seguros al acercarse a abrir la puerta e incluso ajusta asiento, espejos y preferencias de acuerdo a lo que requieres, de manera que el usuario sólo deba preocuparse por trabajar. Esto reflejado a las aplicaciones que utilizas, tipo de actividades, iluminación, e incluso ruido, tal vez controlable desde una plataforma de asignación y administración de lugares, por dar un ejemplo.

Sensores y monitoreo

La disponibilidad del IoT (Internet de las cosas) y los datos que se arrojen de estas plataformas, realmente permite hoy darle usos útiles a esa información. Pensando en corporativos enormes con grandes cantidades de empleados, pasillos, o áreas comunes, el uso de tecnologías antes ligadas a eventos o retail como Heatmaps o sensores, hoy pueden emplearse en áreas de altas congregaciones o tráfico. Esto permite analizar información para proponer alternativas a los usuarios, ya sea desde usar una escalera diferente o esperar o adelantar unos minutos salir de la oficina para evitar aglomeraciones en las calles.

Espacios de reuniones y acceso remoto

Aún es incierto el rumbo de las salas de reuniones. La primera decisión que muchos tomaron es simplemente retirar algunas sillas de sus salas, pero esto genera una subutilización del espacio. Muchas salas ya estaban dotadas de tecnología y permitían tener enlaces remotos, sin embargo, muchas veces, esa persona conectada remotamente está relativamente desconectada al no ser considerada físicamente.

Simplemente no había que preguntar si toma café con azúcar o qué quiere comer en el caso de un working lunch, ya que no cuenta para esos detalles. Lo que ocasionó la situación sanitaria es que todos nos convertimos en esa persona remota y entendimos lo que se siente estar en ese punto. La tecnología permite mantener la comunicación, sin embargo, es el momento perfecto para tener conversaciones sobre cómo mejorar la presencia y la consideración que se da a esos asistentes a reuniones mediante acceso remoto. No sólo es sobre la tecnología de conexión, sino de la propia dinámica de las reuniones y de la tecnología empleada para ello.

Asistentes virtuales

Esto se relaciona un poco con lo visto previamente a lo mencionado de automatización. La necesidad de llevar la automatización un nivel más allá de los equipos y acercarlo a las necesidades de las reuniones y sus asistentes. Esta etiqueta se refiere a la necesidad de una evolución de la tecnología en su interacción con los usuarios, moviéndose de tener que saber que botón usar para lograr una función, para llegar a algo más cercano a agendar una reunión, recibir notificaciones de que se enviaron los recordatorios (incluyendo a las personas que deben llevar o aportar cierta información), y posteriormente —solo con las personas ingresando a la sala— dar inicio, grabarla, transcribir las notas y compartirlas con los asistentes, comparable con tener herramientas equivalentes a un asistente virtual que mejore de manera inmediata el trabajo cotidiano, no sólo controlar funciones por voz.

Mejora acústica

La acústica ya era uno de los problemas del espacio laboral incluso antes del confinamiento. Las tendencias de diseño de espacios y el ruido de oficina ya eran situaciones que incomodaban hasta cierto punto la vida laboral. Aun no hay claridad en el impacto, pero es posible que los lugares de trabajo busquen eliminar los materiales absorbentes como tratamiento acústico en sí, alfombras o revestimientos porosos como telas en pro de contar con ambientes inocuos o más fáciles de limpiar. Se anticipa que esto puede hacer más agudos los problemas de acústica en el mundo laboral, de forma que los involucrados en el desarrollo de proyectos (tanto arquitectos como profesionales AV) colaboren más activamente en encontrar soluciones prácticas para esto, pero afortunadamente hay opciones. Coordinar materiales de construcción o formas de espacios, sistemas de enmascaramiento sonoro especificados de origen, son solo un par opciones que podrían ser más empleadas.

Respondiendo de manera final al punto de si las oficinas van a reducirse una vez que se retome el grueso de las actividades al 100%, la verdad es que es poco probable. Sabemos que más del 55% de la comunicación es no verbal y esta etapa extraña no es muy probable que elimine la interacción humana o la necesidad de ella, y ésta no puede transmitirse completa mediante soluciones virtuales.

Sin embargo, la tecnología es una gran herramienta para trasmitirla en mayor proporción. Esto va más allá Zoom, Google Meet, Webex, y otras múltiples plataformas que permitieron mantenernos trabajando en este tiempo. En el futuro cercano conforme se vaya dando la recuperación tan esperada, la mejora de la interacción mediante espacios virtuales remotos, es un tema que debemos incorporar para su análisis y que podremos capitalizar como industria ofreciendo herramientas complementarias alrededor de estas plataformas.

Los puntos mencionados no necesariamente representan en su totalidad oportunidades o consideraciones directas para la industria AV, de hecho, mucho de lo expresado por Kay y su equipo se refiere a tecnología en general y no únicamente a nosotros como expertos en AV. Sin embargo, es importante conocer a profundidad los retos latentes dentro del mercado vertical más rentable para nuestra industria para poder adaptarnos de la mejor manera.  Si lo piensas, la situación sanitaria terminó acelerando muchas tendencias que venían gestándose desde hace tiempo. El siguiente paso es buscar que ambos mundos, el de tecnología y el de arquitectura y diseño, se acostumbren más a convivir en la cancha del otro, siendo este uno de los aprendizajes más importantes que podemos tener de esta etapa.

! Hasta pronto ¡