A lo largo del tiempo, en nuestras empresas hemos venido acumulando todo tipo de experiencias, éxitos y algunos fracasos, hemos ganado mucho en aprendizaje y que mejor que usar ese conocimiento adquirido para planear mejor el 2022. Aquí van algunas ideas.

¿Cuántas propuestas elaboramos al año? y de ellas, ¿cuántas cerramos?

De esta relación obtenemos como promedio nuestra tasa de cierre de negocios, mientras más alta, menor desgaste prospectando, haciendo propuestas, en suma, podemos dedicar más tiempo en atender cada uno de los proyectos con toda atención, analizar nuevos productos y tal vez hasta probarlos antes de incluirlos en nuestras propuestas, así que un excelente objetivo para todo el personal en una empresa es cerrar la mayor cantidad de propuestas posibles.

¿Cuántos proyectos hicimos en el año?

De lo holgado o lo justo en la parte económica, encontraremos si estamos bien o si necesitamos obtener más proyectos para llegar a los resultados esperados. También de aquí se establece el nivel de crecimiento que deseamos para el próximo año, No podremos crecer un 25%, si no tenemos la capacidad técnica, económica y humana para hacer 25% más de proyectos, o de lograr que el cliente esté dispuesto a pagar un porcentaje mayor a otras empresas del mercado por nuestros servicios, y para esto simplemente tenemos que ser muy buenos y eficientes.

¿El monto pagado por el cliente, coindice con lo originalmente cotizado?

Cuando estamos muy cerca de ello, significa que el precio no fue el factor por el que cerramos el negocio. Mientras más veces tengamos que acudir a los descuentos, podemos revisar en qué casos sucede, y con qué frecuencia, para identificar si hay algo en común. Esto entre otras causas, puede deberse a que nuestra estructura de precios no es la correcta.

¿El número de horas considerados para implementar el proyecto, corresponde al realmente invertido?

Esto nos indica qué tan bien consideramos el esfuerzo (mano de obra). Al disminuir los márgenes de utilidad en los productos, la mano de obra se convierte en una parte muy importante en la utilidad de la empresa, lo correcto es cobrar lo justo. Si las horas cotizadas son menores a las empleadas puede haber dos elementos importantes, ¿el personal tiene las habilidades necesarias o necesita entrenamiento? ¿Estimamos correctamente la complejidad del proyecto? Suele ser que este es el resultado de fallas al identificar las necesidades del usuario o las características del espacio donde vamos a hacer la instalación.

El margen de utilidad en la empresa

¿Permite cubrir los gastos de operación y ser negocio para el propietario?  Si es así, estamos en una muy buena condición, si no… Podemos empezar lo más pronto posible con una revisión detallada de los ingresos y egresos, ya con un panorama más claro es posible tomar decisiones.

El papel de los equipos de trabajo

A veces, el personal puede pensar que la utilidad en la empresa es la diferencia entre el precio de compra de los productos y el precio al que se venden, pero pasan por alto los gastos operativos y no consideran los costos de seguros, vehículos y su mantenimiento, renta, equipos y herramientas, en fin, los detalles que hacen funcionar a una empresa y por supuesto el pago de impuestos. Una buena practica es sensibilizar al personal y enfatizar la importancia de la eficiencia y la cultura de “todo bien, a la primera”.

¿Hacemos un presupuesto anual?

El presupuesto sirve para muchas cosas, algunas de las más importantes son, planear cuando hay que invertir en qué y, por otro lado, establecer el monto necesario para cubrir los gastos de la empresa. No solo ayuda a identificar los gastos, sino el momento en el que hay que hacerlos y nos da información clave para mantener una disciplina financiera.

Conclusión

La organización paga grandes beneficios y mientras más tiempo dediquemos a planear, analizar y aprovechando esa información, generar los cambios para que nuestra empresa sea mejor, más productiva y eficiente; tendremos clientes satisfechos y un futuro de mejora constante.

Nuestra industria tiene un futuro promisorio, pero requiere nuestra profesionalización como un proceso constante, la implementación de planes y programas para funcionar mejor. Algunas empresas contratan la asesoría de consultores, otros lo hacen por su cuenta, pero sin duda ese es el camino y en un mundo ideal, todos iríamos hacia él.

No se me ocurre mejor momento para agradecer la música de este año, a muchísimas compañías, organizaciones y artistas que donaron su arte para nosotros, festivales enteros transmitidos sin público, pero con aplausos reales desde casa. Tutoriales, conciertos desde la cama o una silla. Me quedo con la impresión de que el 2021 ha sido uno de los años en que más artistas descubrí, injusto nombrar solo a algunos. Brindo con mi whisky favorito, un Lagavulin 16 por todos ellos, quienes muy probablemente no saben lo apreciada que es su música por un publico desconocido.