En nuestra industria existe el estereotipo que cataloga a los productos chinos como baratos o corrientes. No creo que sea fácil decir que “todos” los productos lo son, pero sí que hay marcas que se distinguen sobre otras por su calidad y desempeño, sin importar el país de fabricación y que —sin ser una regla— están asociados a un precio sustancialmente bajo respecto a otras marcas de reconocido desempeño

Decir “es lo mismo, pero más barato”, de ninguna manera es real, la calidad de componentes, durabilidad del producto, nivel de especificaciones, son tan solo algunos de los diferenciadores, pero hay mucho más, como estabilidad, firmware libre de errores, software de configuración amigable y eficiente, acceso a información y soporte técnico. Y tal vez lo más malo es que estos últimos puntos nos afectan más a nosotros, al obligarnos a invertir más tiempo del necesario, ocasionando visitas adicionales, pruebas sin éxito, y sobre todo, generando tensión con el usuario.

El objetivo esencial de un negocio es generar beneficios para sus propietarios, bienestar para sus colaboradores y buenas experiencias para sus clientes. Bajo estas premisas se construye la empresa, en un mundo ideal se generan procesos, se definen las marcas de la casa y algunas reglas de puntos que nunca, bajo ninguna circunstancia serán aceptadas. Por ejemplo, un límite máximo en las posibilidades de descuento, trabajos que no se realizarán y —de mucha importancia— las razones para no aceptar un proyecto, en ese mundo ideal, también se establecen las marcas a manejar.

Si recordamos que las variables que afectan a un proyecto son tiempo, costo, calidad y los riesgos asociados, al modificar uno de estos elementos se afectan invariablemente a al menos otro, por ejemplo, si el precio baja, también lo hará la calidad. O si el tiempo se acorta, afectara la calidad o el costo por la necesidad de contratar más mano de obra. Por lo tanto, es importante analizar hasta donde impacta ofrecer un descuento (que a veces nos lleva a emplear marcas de equipos de precio más bajo y con estándares de calidad más bajos) para poder “obtener” el proyecto, aunque a la larga es más lo que podemos perder que lo que ganamos.

Ahora que si nosotros (sin importar nuestro cargo, esto es lo mismo para el más nuevo de los integrantes de nuestro equipo que para el dueño) permitimos que en nuestras empresas se usen productos de mala calidad, sean chinos o no, estamos preparando el terreno para una serie de problemas que llevaran a la tormenta perfecta. 

Sé que hay empresas que han implementado planes para evitar el uso de estos productos, pero también hemos tenido la oportunidad de ver al personal de prestigiadas empresas de integración comprando en tiendas de electrónica con productos de calidad mediana o baja ¿será parte de una inercia, o simplemente que no hay conciencia de lo que puede pasar?

No importa si la empresa es grande o pequeña, debe ser prioridad establecer un nivel de calidad en nuestros proyectos, calidad en los equipos y en la mano de obra, así como comparar desempeño y no sólo precio. Lo ideal es contar con una serie de marcas y no salirse de ellas, esto además de asegurar un nivel de calidad, permitirá que los técnicos, no tengan que invertir tiempo aprendiendo sobre diferentes marcas y sus configuraciones. Los cables de señal e interconexión son la espina dorsal de nuestros sistemas, debemos especificar los mejores posibles para asegurar el desempeño, así como los accesorios.

Estos puntos son algunos de los que más afectan nuestro trabajo y confiabilidad del sistema, de los que nos hacen invertir más tiempo para dejar las cosas como se espera; tenemos mucho en juego para depender de un producto de mala calidad.

Conclusión

Esta columna no busca analizar los aspectos técnicos, pero si establecer que nuestros sistemas serán tan robustos como el más débil de los componentes y el daño que hacen los productos de mala calidad, no sólo a nuestro proyecto, también a la relación con nuestros clientes y por lo tanto a la industria.

En la medida que como profesionales nos preocupemos por lo que hacemos y las implicaciones alrededor de los sistemas que instalamos empleando únicamente productos de primera calidad, haremos que la industria florezca. El empleo de productos “corrientes” en nuestra industria ha generado un daño enorme, nos afecta aún a los que no los empleamos, sistemas que no funcionan como se espera generan usuarios insatisfechos que terminan por decir “no saben o me vendieron productos malos” y eso, a nadie le conviene.

Para la música de hoy salieron a relucir varios de los álbumes del trio de Esbjorn Svensson (EST), un grupazo caracterizado por la energía y al mismo tiempo por la gran elegancia en sus interpretaciones, acompañado por Dan Berglund (bajo) y Magnus Öström (batería). Esbjorn falleció en 2008, pero su música es magnífica y nos dejo una buena cantidad de discos, vale la pena invertir un rato y buscar cualquiera de ellos, para tener una idea de su estilo les recomiendo “Dolores in a shoe stand”, preferentemente acompañen la experiencia con un whisky y verán que funciona.