GUIL ha sido la empresa elegida para llevar a cabo el diseño, fabricación e instalación de las gradas móviles y el escenario del Teatro Monumental de Madrid, declarado bien de interés cultural, el cual es la sede de la Orquesta Sinfónica de Radio Televisión Española desde 1970.

Un proyecto muy ambicioso y específico en el que se construyeron 8 niveles de gradas con diferentes alturas y medidas. El conjunto en sí, tenía que ir encajado en un espacio muy delimitado en el que no se podía dejar un mínimo espacio libre; por lo que se tenían que fabricar módulos de dimensiones muy especiales que GUIL tuvo que hacer totalmente a medida.

La parte complicada era encontrar un fabricante cuyos productos cumplieran con todas las normas de seguridad y que, a su vez, éste fuese capaz de personalizarlos al milímetro: 8 niveles de gradas, barandillas especiales, escaleras customizadas de 12 peldaños, arriostramientos, faldones con tratamiento ignífugo, tarimas de director, atriles y pies de micro totalmente a medida y asientos especiales ergonómicos.

GUIL utilizó para este proyecto su modelo de tarima TM440, tanto medidas estándar como medidas especiales. Las tarimas TM440 están certificadas para una capacidad de carga de 1200 kg/m2 bajo la normativa alemana DIN 15921 Entertainment Technology del año 2015; habiendo sido probadas con una carga de 4680 kg por módulo de 2x1m.

Las tarimas están fabricadas con aluminio extruido reforzado y tablero contrachapado fenólico de 21 mm de espesor, 100% madera de Abedul, marca WISA® del fabricante finlandés UPM Plywood Oy, con una resistencia al fuego según clasificación: Bfl–s1 (norma DIN EN 13501-1)

El panel de 21 mm de espesor, con acabado antideslizante, está compuesto por 15 capas encoladas con resina fenólica resistente a la intemperie y al agua (WBP).  Está sometido a tratamientos ignífugos e hidrófugos y tienen los bordes sellados evitando la penetración de humedades. Estas características garantizan la más alta resistencia y durabilidad.

GUIL es una empresa socialmente responsable con el medioambiente y es por ello que sólo trabaja con tableros que dispongan de los certificados (sellos) FSC y PEFC, que garantizan que la madera proviene de bosques sostenibles.

El proyecto exigía diferentes alturas y que éstas se pudieran ajustar según el evento, por ello GUIL utilizó sus patas telescópicas con sistema RARB, que permiten obtener múltiples alturas regulando milímetro a milímetro.

La profundidad de las tarimas de las gradas tampoco era de tamaño estándar, lo cual exigía que las barandillas fueran también diseñadas y fabricadas totalmente a medida, así como los arriostramientos y otros accesorios.

Una parte esencial de este proyecto era poder adaptar los asientos de los músicos a las gradas, puesto que el espacio era tan reducido que no se podían utilizar sillas de músico estándar. El objetivo era garantizar la comodidad y ergonomía de los músicos durante los eventos y GUIL lo consiguió diseñando y fabricando unas bancadas a medida con diseño totalmente ergonómico.

Los atriles y pies de micro estándar tampoco podían estar presentes en este proyecto. El reducido espacio de los diferentes niveles de la grada, hacía que se tuviesen que fabricar a medida. GUIL desarrolló un ingenioso sistema que fijaba estos accesorios al perfil multifunción de la tarima, evitando que la base de los atriles y los pies de micro ocuparan la superficie de las tarimas. Para algunas zonas de la grada donde esta solución no era viable, GUIL fabricó atriles y pies de micro a medida, con alturas de hasta dos metros . De esta manera, dejaron la superficie de la tarima totalmente libre de accesorios y su uso iba destinado exclusivamente a los músicos de la orquesta sinfónica.

Tanto las tarimas, como el resto de componentes de la grada: escaleras, barandillas, conectores, mobiliario para músicos, etc., disponen de los certificados pertinentes, por lo que cumplían con creces con las exigencias del proyecto, así como con los requisitos necesarios para poder realizar proyectos de ejecución que exige la normativa nacional en cuanto a la resistencia, accesibilidad, ergonomía y resistencia al fuego.

Esta estructura, aunque inicialmente se diseñara y fabricara en exclusiva para el Teatro Monumental de Madrid (el cual fue diseñado y construido entre 1922 y 1923 por el arquitecto Teodoro Anasagasti), posteriormente se ha convertido en itinerante, ampliándola con más módulos de tarimas especiales para ser utilizados en otros teatros y auditorios.