Administración energética

Cada vez que AVIXA comienza la tarea de crear un estándar, suelo preguntarme si realmente vale la pena el esfuerzo, o si se trata solo de una pasión colectiva de algunas personas en la industria audiovisual.

Hoy día, analizamos ideas para desarrollar nuevos estándares utilizando un formulario y proceso muy claro y detallado, pero cuando iniciamos a desarrollar normas, el proceso era más reactivo que proactivo. En ese entonces, tuve un poco de dudas en 2012 cuando el tema de gestión de la energía llegó al turno en la fila de desarrollo de estándares. Dando crédito a algunos líderes de la Junta de Directores de AVIXA con una gran visión de futuro, se definió que la creación de un estándar que se ocupe de la gestión de la energía de los sistemas AV era una opción muy interesante.

En ese momento en la industria AV, el objetivo de nuestros estándares era relativamente nuevo: nos centramos en evaluar el rendimiento o desempeño de un sistema dado, y no sus capacidades técnicas. El impulso para el estándar de gestión de la energía surgió al darse cuenta de que ahorrar energía no solo era apropiado, sino que también había un posible retorno de inversión en la gestión de la energía para los usuarios en forma de ahorro de costos o disminución de gastos.

El estándar original incluía una calculadora de ROI, la necesidad de contar con un “Gerente de Administración de Energía” para supervisar el proceso y un componente educativo que implicaba capacitación específica para funciones específicas del trabajo. El estándar era amplio y fue adoptado apasionadamente por varias personas y empresas.

¿Dónde estuvo el problema? La adopción fue mucho más lenta de lo que esperábamos por una lista de razones que iniciaban con la percepción general de que los sistemas audiovisuales no consumían energía suficiente para justificar ponerle tanta atención, y terminaban con la idea de que los requisitos implicaban inversiones muy altas para las carteras pequeñas.

Saltemos hasta el día de hoy, y llegamos a un punto donde las herramientas AV son oficialmente un elemento fundamental para el negocio, y en algunos casos hasta un componente crítico para la misión, y parte relevante de la ruta y evolución tecnológica de una organización. Existe la necesidad de ahorrar energía y dinero, y sucede que también es momento de re-evaluar el estándar de gestión de energía original. ¿Cuáles son los cambios más importantes que deben hacerse? ¿Cómo ayudarán esos cambios a la adopción? Y como de costumbre, me pregunté si todavía estábamos en el camino correcto. La respuesta fue un rotundo “sí”.

La norma ANSI / INFOCOMM 4: 2012, Gestión de energía de sistemas audiovisuales (Audiovisual Systems Energy Management), está en proceso de revisión. El resultado de esta revisión proporciona un enfoque escalonado para su implementación, mientras que la original tenía más de un enfoque de “todo o nada”. El estándar actualizado hace posible que cualquier persona que quiera comenzar a administrar el uso de energía de su sistema pueda alcanzar un nivel básico de conformidad con la norma, y para aquellos más avanzados en las prácticas de administración de energía y que realmente requieren/desean controlar el uso de un sistema AV, también existe un conjunto más riguroso de requisitos para cumplir con la misma.

Al reducir las barreras para monitorear la energía que utiliza un sistema AV, el estándar es aplicable a muchos más usuarios de lo que era antes. Con este nuevo enfoque, prácticamente todos los sistemas audiovisuales son candidatos para la implementación de la gestión de la energía a un nivel básico. El plan es que los adoptantes comiencen a administrar la energía de los sistemas AV de manera simple, pero luego se ajusten a los niveles más altos de la norma en la medida de lo posible.

La norma revisada estuvo abierta para comentarios del público hasta finales de enero en la página web de la asociación. Mientras escribo esta reflexión, el grupo de tareas está respondiendo a los comentarios, con la idea de tener la revisión lista a tiempo para InfoComm 2019 en Orlando. Manténgase al pendiente en www.avixa.org/standards  para obtener la versión actualizada, aunque la versión anterior sigue disponible para su descarga para miembros de AVIXA.

David Barnett, CTS-D, es consultor senior en The Sextant Group, Inc. y el moderador del grupo de trabajo que trabaja en la revisión de la norma. David tiene la ventaja de haber formado parte del desarrollo del primer estándar y ha dedicado innumerables horas a trabajar con el grupo de trabajo actúa para hacer una revisión correcta. Al preguntarle qué lo motivó a hacer todo este trabajo y qué lo hace valioso para él, su respuesta refleja su amplio entendimiento tanto del estado de la industria como del rol de la administración de energía en el futuro:

“Ahora hay una mayor comprensión de que un sistema AV no es un elemento autónomo, sino que opera en un contexto más amplio de sistemas interconectados, muchos de los cuales son inteligentes y el flujo y análisis de la información es un componente crítico de la operación y gestión de estos sistemas que además suelen ser cada vez más complejos. La necesidad de prestar atención al consumo y la gestión de la energía se ha hecho más evidente en la última década. Se puede hacer un caso de negocios sólido, a través del ahorro de costos al reducir las cargas de energía y calor, extender la vida útil del equipo y operar de manera más eficiente. Muchos códigos de construcción y eléctricos ahora requieren que se implementen sistemas con esas bondades. La tendencia hacia la arquitectura sustentable, los edificios “Net Zero” y el énfasis en las fuentes de energía renovables y regenerativas ha aumentado con el tiempo y continuará haciéndolo en el futuro. Ser parte de este movimiento es gratificante más allá de la satisfacción de un trabajo bien hecho, representa una contribución positiva tanto para la industria AV como para los millones de personas que utilizan los sistemas que diseñamos e instalamos todos los días.

Trabajé en el estándar original y descubrí que era una experiencia gratificante. Implicó mucho trabajo de mucha gente comprometida e inteligente. Pero como puede llegar en lo personal sentí que, aunque era un gran paso en la dirección correcta, el documento publicado no era tan bueno como podría haber sido. Era un alcance ambicioso y muy complicado de implementar. Viéndolo el día de hoy, representó una base sólida y una gran oportunidad para producir un estándar actualizado que represente una visión de futuro que permita una mayor adopción por parte de la comunidad AV”.

¿Estábamos en el camino correcto? Estoy segura de que sí. (Por cierto, ahora hay incluso una asociación dedicada a la gestión de la energía con una certificación acreditada por terceros para las personas que desean convertirse en profesionales de la gestión de la energía, busque la Energy Management Association si está interesado). Todavía estamos planeando una calculadora de ROI, que se incluirá en una Guía Uso del estándar revisado de gestión de energía para ayudar con la implementación.

Pero ¿Cuál sería la línea final? Conocer las normas y estándares, y adoptar, adoptar, adoptar. En este caso no solo es el potencial de ganar más dinero, sino hacer ahorrar dinero a nuestros clientes y hacer lo correcto.