Por Sergio Gaitán, Director de GME Aprendizaje

Si partimos del hecho que los equipos que instalamos —desde el punto de vista tecnológico— son altamente sofisticados entendemos el por qué de la importancia de contar con una instalación eléctrica segura, limpia, confiable y diseñada para dar servicio a nuestros equipos.

En la etapa de diseño, usualmente contemplamos las funciones de regulación, acondicionamiento y suministro ininterrumpible de energía porque entendemos que son necesarios para proteger la integridad de los equipos y asegurar su correcto funcionamiento y al igual que el resto de los componentes del sistema, se trata de sistemas de calidad y no económicos.

Desafortunadamente al presentar la propuesta y durante la etapa de negociación con el cliente, no exponemos los argumentos necesarios para defenderlos y permitimos que sean eliminados. Lo malo, es que el riesgo que esto implica lo corremos nosotros, porque ante los ojos del cliente “nuestro equipo no funciona o falla continuamente”.

Podemos decir que una instalación eléctrica en un proyecto corporativo normalmente es realizada por contratistas especializados al igual que nosotros, y por lo tanto se realizan verificaciones, lo mismo sucede en la mayoría de los proyectos comerciales, aunque no en todos; pero desafortunadamente en el área residencial, el proyecto eléctrico no siempre está a cargo de empresas, suele suceder que es alguna persona con experiencia, pero no forzosamente con el conocimiento o comprometida con el aseguramiento de calidad.

Esto, sin contar que muchos de los problemas eléctricos que suceden en nuestros sistemas se generan dentro del sitio mismo, sea la casa o bien la oficina donde hicimos el proyecto.

Al hablar de la instalación eléctrica en nuestros proyectos, los elementos críticos son cuidar que la instalación se haga bien e incluir la protección necesaria.

Cuidar que la instalación se haga bien, incluye determinar y entregar el consumo eléctrico de nuestros equipos, solicitar que los circuitos y fases se distribuyan de acuerdo a nuestras necesidades. Una buena practica es entregar la información por escrito y solicitar firmas de recibido y confirmación de ejecución bajo nuestra solicitud, de esa manera se aclaran responsabilidades y alcances.

Por nuestra parte es indispensable verificar que la instalación eléctrica cumple con lo que solicitamos, una de las mejores maneras de lograrlo es contar con una lista de verificación de pruebas que idealmente usaremos para que el contratista eléctrico nos haga entrega, antes de instalar y poner en marcha nuestros equipos ya que, si lo hacemos antes, de ocurrir alguna anomalía, lo más probable es que se convierta en nuestra responsabilidad. Esto puede ser algo tan sencillo como cortar el suministro en todos los circuitos que alimentan nuestros equipos y al encender gradualmente, confirmar que la zonificación es correcta, confirmar los niveles de voltaje, fases nivel de resistencia de la tierra eléctrica, confirmar la existencia de una tierra física y que ésta cuente con una resistencia de 5 ohms o menos, etcétera; cada uno de los puntos de la lista debe ser aprobado.

Los sistemas de audio usualmente presentan fallas como silbidos o ruido excesivo, estática, hum o zumbidos, sonido de “huevo frito”, ráfagas de ruido y pops como resultado de problemas de alimentación eléctrica. El video suele mostrar franjas obscuras en la imagen que viaja de abajo hacia arriba. Si al poner en marcha nuestros sistemas observamos alguna de estas anomalías, lo primero que debemos revisar es nuestra alimentación eléctrica, es por eso que una buena practica es ir probando conforme avanzamos. Varios de los problemas mencionados son difíciles de identificar y consumen largo tiempo para resolverse, por lo tanto, es vital ser metódicos en extremo.

Si desde el inicio del proyecto encuentras que el contratista eléctrico no hace un buen trabajo, encuentra la manera de resolverlo lo antes posible, es mucho lo que está en juego. Pero si por el contrario, el contratista eléctrico es eficiente y profesional, acércate a él y trata de hacer equipo en futuros proyectos, esta es una de las relaciones más valiosas en nuestra industria.

Conclusión

No es una regla, pero usualmente encontramos mejor calidad en trabajos eléctricos en ámbitos comerciales y corporativos que en el entorno residencial, por lo que es conveniente tomar las precauciones necesarias.

Eliminar totalmente los problemas eléctricos no solo es difícil, hay casos en los que aún una instalación eléctrica bien hecha, con el tiempo sufre modificaciones que generan impacto negativo, por lo tanto, una muy buena práctica es tener nuestra propia metodología para verificar el estado de la instalación eléctrica. Desafortunadamente, uno de los temas recurrentes es que muchos de los problemas eléctricos se generan dentro del mismo sitio del proyecto.

Como profesionales, mediante nuestros diseños debemos considerar la protección eléctrica en beneficio del cliente y contar con la metodología para probar y asegurar la calidad en la alimentación, aunque el mismo usuario sea el primero en proponer eliminarla.

La música de hoy se le agradece al genial pianista Keith Jarrett. En octubre pasado, el New York Times publicó un extenso y profundo artículo sobre él, el título es Keith “Jarrett se enfrenta a un futuro sin piano”. Jarrett sufrió un derrame cerebral en febrero de 2018 y otro en mayo del mismo año, actualmente su lado izquierdo esta semi paralizado. Los aficionados a su música deseamos su recuperación, no para que pueda volver a tocar, sino porque alguien que nos ha dado tanto se merece una vida normal. Le rindo homenaje con su álbum “Solo Concerts Bremen Lausanne” y un whisky Lagavulin 8. ¡Gracias por tanto Sr. Jarrett!