Si algo es seguro en la industria de Sistemas Integrados, es la necesidad constante de entrenamiento. En algún momento todos pasamos por algunas sesiones, tal vez pocas, tal vez muchas, seguro la mayoría aburridas y algunas pocas (tal vez muy pocas) excelentes. La intención de esta columna es que hoy analicemos el entrenamiento desde un punto de vista diferente.

¿Por qué entrenar?

En principio hay dos razones, la primera es ganar conocimiento que permita realizar las funciones que nuestro puesto requiere. La segunda es para estar actualizado y con ello poder lograr de la mejor manera, la implementación de los sistemas que integramos para nuestros clientes.

Pero idealmente este entrenamiento no es únicamente sobre principios tecnológicos, también debería ser sobre procesos, metodologías de trabajo, uso de herramientas o para obtener certificaciones… podríamos seguir, porque hay muchos puntos que pueden ser considerados.

Cuando se da el entrenamiento, el primer beneficiado es el cliente y por supuesto quien lo recibe y esto debería ser un tema contemplado en el plan del negocio.

La razón de ser de toda empresa es generar dividendos para sus propietarios; la esencia es el beneficio económico, claro que además se generan empleos y hay mucha diversión. Si no tenemos clientes satisfechos, el cierre de los proyectos se dificulta y por lo tanto el finiquito puede complicarse o en el peor escenario nunca cobrarse. Y aunque pareciera que no, por supuesto que el conocimiento para la correcta implementación es un elemento clave en este proceso.

Ahora una vez establecida la importancia, ¿cómo hacemos para entrenar al personal? En realidad, hay dos caminos el técnico, donde podemos aprovechar a AVIXA o CEDIA que generan una gran cantidad de cursos, boletines, fichas técnicas y cursos para obtener una certificación y el segundo es con el apoyo de los fabricantes y distribuidores.

Los entrenamientos de AVIXA y CEDIA son muy buenos, dependiendo de la organización es el precio o a que se tiene acceso, no perder de vista que la gran mayoría está en inglés y se toman en línea. Ocasionalmente imparten sesiones presenciales, pero esto es un reto.

No quiero dejar de mencionar un tema que tiene dos puntos de vista, el apoyo de los proveedores en el entrenamiento, ellos nos lo ofrecen pensando en que, al saber más de sus productos, nos sea más fácil implementarlos y por supuesto obtener ellos el negocio por la venta.

Del lado de las empresas de integración algunas no quieren el compromiso, puede ser “por el temor a tener que comprarle a un proveedor”, no hay nada más equivocado, normalmente el proveedor tiene interés en ser de utilidad, incluso si hay una comparación de productos el entrenamiento es una buena herramienta para entender capacidades de cada marca y en base a ello decidir.

El proveedor hace una importante inversión en entrenamiento que desafortunadamente no es tomada en cuenta: “estamos muy ocupados”; eso nos puede dejar fuera del conocimiento de primer nivel que necesitamos, sobre todo si consideramos que usualmente estos son impartidos por expertos en el tema.

Pensando en un mundo ideal, cada empresa ideará un plan a su medida, tendrá la combinación de entrenamiento de organizaciones y proveedores. Para aprovechar la oferta educativa de AVIXA y CEDIA, habría que realizar un cuidadoso análisis del conocimiento de las tareas que el puesto ejecuta, a fin de identificar qué cursos son los necesarios y decidir la conveniencia de buscar una certificación.

Se analizaría el nivel de presupuesto a invertir en entrenamiento y las personas que son candidatos a recibirlo y sobre todo una expectativa de los cambios venideros en sus sueldos y beneficios, de la misma manera que nuevas (mayores) responsabilidades. Es factible crear un método que permita que la persona que toma un curso, lo replique para sus compañeros, solo es cosa de planearlo desde el principio.  Esta idea puede ser contemplada como un plan de carrera, lo que cada persona (dependiendo de su puesto) debe conocer sobre tecnología y los productos que instala, lo suficientemente bien integrada para dar un balance y lograr que el resultado final sea el que cada empresa necesita para vender, diseñar e instalar soluciones en beneficio de nuestros clientes.

Pero hay un detalle crítico que debemos observar si decidimos implementar formalmente un plan de entrenamiento: Saber quién está tomando qué cursos, los resultados obtenidos y cómo vamos respecto al plan trazado para cada persona que decidimos entrenar.

Conclusión

Entrenar no es mandar a una persona a un curso, es tomar el tiempo para hacer un plan. Sin esta información solo iríamos de curso en curso, pero no de una manera organizada, ni pensado en cómo diseñar un plan de carrera que permita hacer crecer a la gente conforme acumula conocimiento y habilidades.

La importancia de saber es crítica, y cuando se conjuga con la pasión que caracteriza a muchísimas personas de esta industria ¡el resultado puede ser maravilloso!, fácil no es, pero si todas las partes involucradas se compromete, seguro, las posibilidades son muy buenas.

La música de hoy se debe a dos estupendos álbumes del cuarteto del gran saxofonista holandés Ad Colen, Naked grabado 1997 y Bitter but Sweat de 2005. Música de calidad sobresaliente y dignos de oírse con detalle por el puro gusto a la música, es más, los invito a buscar sus creaciones, espero les guste tanto como a mi.

Como escuchar dos discos y de tan buena calidad requirió algún tiempo, para hacer feliz al paladar, esta vez aparecieron dos productos mexicanos de igual nivel de calidad, un Maestro Tequilero en su versión añejo con un gran sabor, se perciben claramente olores y sabores a madera y un rato después, de la Cervecería Calavera una de su versión Imperial Stout llena de un sabor amargo y potente, sencillamente deliciosa. La combinación es una fiesta para los sentidos, es más ¡ya estoy pensando cuando puedo repetirla!