El conocimiento fresco es una necesidad imperiosa en todos los involucrados en en empresas tecnológicas. En los últimos años, quedo muy claro la abrumadora oferta disponible en lo que respecta a educación: en vivo, grabados, en formato webinars, cursos online o presencial, por Zoom, GoToMeeting, Webex, Facebook, o YouTube, tanto gratuitos, como con costo, y de información neutral, como de marcas específicas, es solo parte de la oferta disponible en cuanto a cursos.

En el pasado AVIXA Member’s Forum, Retención y desarrollo de talento de hoy que tuvo lugar en el mes de mayo, platicamos con Lilian Lozano, CEO de la empresa Future_Is, empresa que justamente se desenvuelve en el mercado de la educación.

La charla evidentemente se enfocó en diversos temas referentes alrededor de las personas que integran un equipo o una empresa, incluyendo el papel que tiene la educación en la vida laboral moderna. Específicamente hablando de la educación o desarrollo de conocimiento, es un hecho que educar a un equipo de trabajo de manera continua, resulta mejor y más barato, ya que permite contar con relaciones solidas con los colaboradores que pueden encontrar oportunidades de desarrollo y un sentido de pertenencia; el conocimiento no se adquiere únicamente de cursos, sino de múltiples fuentes, como pueden ser newsletters, podcast, libros, charlas, eventos, etcétera.

En un mundo ideal, con el tiempo invertido en esta industria especializada, y la exposición frecuente a fuentes de conocimiento, puede ir desarrollándose un experto, alguien que aprendió y sigue aprendiendo cómo se hacen las cosas, cómo ejecutarlas más fácil, mejor, más profesional, etc. Aunque aquí es donde aparece el “pero”. Esa oferta tan diversa y disponible de recursos ya no suele ser exclusiva para “profesionales” o miembros de esta industria especializada. Muchos de los productos que solían ser exclusivos para ciertos canales, ya están disponibles también en diversos canales o plataformas, y si no lo están, muy probablemente sus “genéricos intercambiables” o versiones light si lo estén.

Hoy existen plataformas de desarrollo de software que permiten programar sin escribir una sola línea de código, plataformas open source para instalarse en una mini computadora raspberry y brindar cierto tipo de procesamiento y además hay una sección completa de dispositivos inteligentes en Amazon, programables con el celular y con la capacidad de generación de escenarios condicionales.

Todo esto no es nuevo, pero si a esto le sumamos, que en Facebook existen grupos que agrupan a “gente geek para compartir experiencias de Smart home…” solo por citar la descripción de uno de ellos, donde es una mezcla de entusiastas, empresas constituidas, curiosos e incluso algún cliente de buen poder adquisitivo, entonces creo que el concepto de industria especializada pudiera llegar a ver diluidos sus beneficios y exclusividad.

Estoy completamente de acuerdo con que nosotros como expertos apuntamos a clientes que no busquen una solución sin respaldo y seriedad, sin embargo, cuando sigues en el tiempo las conversaciones que se tienen allí, es posible ir notando una evolución, que además se pone más interesante cuando puedes notar oportunidades y proyectos de varias decenas de miles de dólares surgiendo de esos foros.

La reflexión en esta ocasión no es de dónde estamos obteniendo los clientes, sino qué es lo que nos diferencia de esos grupos, de manera que podamos realmente ser mas atractivos como proveedor para alguien que requiera alguna solución AV.

Aquí es donde volvemos de nuevo al tema de la educación. Un ambiente de educación constante no solo hace mas compleja la carrera para quien quiera alcanzarte, sino que además permite transmitir lo técnicamente necesario a los clientes (y no necesita ser demasiado), e incluso marcar el ritmo de la industria compartiendo lo aprendido de maneras mucho más eficientes.

Los fabricantes siguen dedicando importantes cantidades de recursos para brindar espacios de educación y ofrecer certificaciones para garantizar la correcta selección y uso de sus productos, sin embargo, eso, aunque sumamente valioso es solo una parte de la ecuación. Eso ayuda a que sepas hacer rendir de manera óptima los recursos técnicos de alguna marca y brinda el acceso a ciertas herramientas o líneas de productos, ayuda a lograr disminución de costos de implementación e incluso mejora la percepción que el fabricante tiene de nosotros como empresa o profesional.

Estos son algunos de los beneficios más claros que brindan las certificaciones de fabricantes, por lo que ampliamente recomiendo dedicar el tiempo necesario para obtener las necesarias para tu caso.

Sin embargo esto no resuelve necesariamente la interacción de”X” solución con otras marcas (y no dejamos de ser integradores de tecnología), ni lo hace en los procesos de la empresa o los proyectos, documentación, buenas prácticas, atención al cliente, etc., de manera que no es suficiente.

Las industrias especializadas no suelen distinguirse únicamente por las características de los productos o servicios, sino también por el propio mercado, y la manera en que las empresas en dicha industria se estructuran para atender de manera eficiente a las necesidades de los clientes.

Certificaciones en estilos de trabajo ágiles, gestión de proyectos, procesos, u otros ambientes tecnológicos relacionados, ya sean de hardware o de software son varias áreas que recomendaríamos que revises con calma.

Específicamente hablando de la industria AV profesional, esta industria requiere conocimiento en diversos temas. Te recomendaría revisarlos y preguntarte a ti mismo qué tal estás en cada uno de ellos:

• Técnicas de servicio y entrevista a clientes, requerimientos de un proyecto

• Negociación

• Conversiones y unidades de medidas

• Métodos de construcción, infraestructura física y tecnológica, mecánica, mobiliario, acabados, ventilación, ergonomia

• Planos, escalas, acústica, líneas de visión, luz artificial y natural,

• Presupuestos

• Tecnologías y sistemas AV (audio, video, redes, etc.)

• Diseño AV, comportamiento térmico, alimentación, aterrizado y consumo eléctrico, niveles sonoros, envío de señales, Interfases de usuario

• Métodos de prueba y medición

• Seguridad

• Administración de proyectos y de cambios, planeación y comunicación efectiva

• Trabajo administrativo (facturas, documentación, compras, etc.), contratos de servicio, garantías

• Técnicas de instalación, inspección y resolución de problemas

• Tendencias de la industria

Estar bien preparado y tener suficiente conocimiento de estos temas, puede ayudarte a tener una mucho mejor perspectiva para tu trabajo actual y futuro, además de ayudarte a diferenciarte de manera importante. Si al revisar la lista te das cuenta de que no estas mal en ellos, tal vez estés mucho mas cerca de lo que te imaginabas de nuestra certificación CTS. No es una garantía, pero en general aun en tiempos de pandemia, las empresas AV suelen estar dispuestas a platicar con un profesional CTS aunque no estén contratando y cada día que pasa se utiliza más para filtrar a quien puede competir en algunos proyectos (si, hablo de aquí en America Latina).

Al momento que escribo estas líneas, son solo 30 personas en México con la certificación CTS y aunque no puedo garantizar que su futuro esta garantizado, si puedo asegurarte que están continuamente evaluando que más necesitan saber, y tienen los argumentos suficientes para destacar y ayudar a sus empresas a hacerlo también.

Escríbeme a sgaitan@avixa.org si quieres agregar la certificación a tus objetivos o si deseas intercambiar puntos de vista. ¡Hasta pronto!