El MNA, a través de su Patronato, llevó a cabo un proyecto tecnológico de seguridad preventiva con el que todas las zonas de recinto se vigilan a través de un sistema en red diseñado por Panasonic, con cámaras, monitores y grabadores de video de la propia marca.

Día tras día, en el Museo Nacional de Antropología (MNA) conviven miles de visitantes, investigadores científicos y personal operativo, quienes están en contacto con uno de los acervos más importantes de la humanidad, dentro de un recinto histórico que ocupa 93 mil metros cuadrados de superficie. Preservar la integridad de las personas y resguardar el patrimonio cultural representan un gran reto en materia de seguridad preventiva. Para enfrentarlo, y prepararse para un desafío mayor en el futuro, las autoridades del MNA y el Patronato del MNA han renovado por completo el sistema de video-seguridad del museo, confiando en la tecnología, experiencia y servicio de Panasonic de México.

“El Museo Nacional de Antropología es un punto de referencia, un espacio muy importante para las artes, una de las expresiones arquitectónicas más logradas del siglo XX. Desde el 2010, el museo fue declarado un monumento artístico, a lo cual debe añadirse el valor que le confieren sus colecciones, sus actividades cotidianas y el hecho de estar a la sombra de una obra arquitectónica reconocida con un valor artístico que es importante preservar”, describe el doctor Antonio Saborit, director del MNA.

Inaugurado en 1964, el Museo Nacional de Antropología, se localiza en la zona de Bosque de Chapultepec, en la Ciudad de México. Por la importancia de su acervo y la del propio edificio, recibe anualmente a más de 2.3 millones de personas, desde grupos escolares con niños, turistas mexicanos y extranjeros, hasta estudiantes universitarios e investigadores científicos. A esta cifra hay que sumar a empleados y colaboradores temporales con acceso a las diferentes áreas de trabajo del museo.

Como se mencionó, el museo ocupa una superficie total de 93,000m2, de los cuales, 45 mil son de construcción. En el MNA se encuentran 22 salas de exhibición, un auditorio, y la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia. El museo también cuenta con espacios de trabajo para investigadores y especialistas, bodegas y bóvedas, talleres de carpintería y pintura, pasillos de trabajo y oficinas del personal administrativo. Además de los espacios al aire libre, desde patios y jardines, hasta el perímetro que rodea al museo por las calles de Paseo de la Reforma y Circuito Gandhi.

La combinación de un amplio horario de operación, visitantes y personal; un edificio complejo y muy extenso, con zonas abiertas al público, áreas operativas y bóvedas de acceso restringido; exige que el museo cuente con un sistema de seguridad preventiva listo para operar bajo un esquema 24/7, con cobertura total, monitoreo en tiempo real, y almacenamiento de archivos de video disponibles para revisión en cualquier momento.

A principios del 2017, al analizar sus necesidades tecnológicas, el MNA y el Patronato del MNA, en conjunto con la subdirección de Seguridad del MNA y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), decidieron que el proyecto de renovación del sistema analógico de video-seguridad, por uno de tecnología digital, fuera prioritario. El Patronato puso manos a la obra y tendió las alianzas estratégicas con las organizaciones que pudiesen apoyar el proyecto, además de evaluar a la empresa que se convertiría en el proveedor del sistema.

“La modernización del sistema de seguridad es, sin duda, una de las tareas más importantes que nos planteamos durante el periodo 2017-2018. Con su aporte y compromiso, los miembros del Patronato del MNA son los pilares que hacen esto posible. Fueron ellos quienes impulsaron el proyecto y facilitaron el acercamiento tanto a Panasonic, como otras empresas participantes. Estamos satisfechos, muy contentos y orgullosos de tener un proyecto en el cual brindemos una red de vigilancia y seguridad a la altura del Museo Nacional de Antropología”, comenta Alejandra Cervantes, directora del Patronato del MNA.

Alejandra Cervantes, Directora del Patronato del MNA

Doctor Antonio Saborit, Director del MNA

Un nuevo sistema de seguridad a la altura del MNA

Después de conocer las necesidades del MNA, Panasonic de México presentó una propuesta tecnológica en la que se incluyeron los servicios de diseño e integración de la solución de video-seguridad, además de los equipos y software de la marca japonesa.

Para cubrir la totalidad de los 93 mil metros cuadrados del museo, los expertos de Panasonic diseñaron una solución conectada en red, en la que combinaron diferentes tipos de cámaras, desde las de resolución 4K Ultra HD, o modelos con capacidad de cobertura en 360º, hasta otras con tecnología infrarroja para las zonas de baja iluminación. También se incluyeron video-servidores NVR de alto desempeño y almacenamiento de gran capacidad, además de monitores LED ideales para el despliegue permanente de imágenes en el cuarto de control.

Con la solución integrada por Panasonic no solo se reemplazaron cámaras y equipos analógicos, por sistemas digitales, sino que se utilizó una menor cantidad de productos para lograr el objetivo de cobertura, monitoreo y disponibilidad de archivos de video.

El nuevo sistema de video-seguridad del MNA se compone de 273 cámaras. La gran mayoría son modelos WV-S2131L y WV-SFV130, equipos tipo domo con resolución Full HD Super Dynamic y alta sensibilidad para captar la mejor imagen sin importar las condiciones de luz. Muchas de estas cámaras se utilizan en las bóvedas, en donde se resguardan piezas que, por su método de preservación, permanecen almacenadas bajo un ambiente de muy baja o nula iluminación.

Para las zonas de entrada general de visitantes o el acceso especial para grupos escolares, Panasonic instaló más de quince cámaras WV-SF438 con capacidad de cobertura de 360º. Así, estas áreas con gran flujo de personas están bien cubiertas y ofrecen más opciones de visualización y seguimiento a los operadores de monitoreo.

Destaca el uso de más de una decena de cámaras con resolución 4K Ultra HD para la vigilancia de áreas exteriores, patios y jardines, en las que hay un tránsito constante de personas. En este tipo de zonas, el personal de seguridad requiere identificar plenamente el rostro de un sujeto o una acción determinada, por lo que las cámaras WV-SFV781L, anti-vandálicas tipo domo, y las WV-SPV781L, resistentes a la intemperie, ofrecen la calidad de imagen, desempeño confiable y robustez necesarias para brindar la mejor información en video.

Finalmente, los patios, jardines y accesos para el personal están vigilados con cámaras WV-S1531LN, equipos Full HD con diseño a prueba de intemperie, ideales para su uso en exteriores.

En el centro de control y monitoreo, Panasonic integró una eficiente solución de grabación y almacenamiento de archivos de video al instalar un arreglo de seis Network Video Recorders (NVR) con capacidad de 24TB cada uno. Conectados a la red del sistema de seguridad, los NVR´s utilizan el Video Insight Software Suite para su configuración y operación diaria. Gracias a estos video-servidores, es posible revisar la grabación de cualquiera de las 273 cámaras en todo momento, función muy útil para la identificación o el análisis de comportamiento de una o un grupo de personas.

Las imágenes captadas por las cámaras se despliegan a través de un muro de ocho monitores LED de 49 pulgadas. De alto nivel de brillo y gran relación de contraste, las pantallas de los monitores TH-49LF80U facilitan la visualización desde cualquier punto, además de estar fabricadas para operar sin descanso las 24 horas del día.

En octubre de 2017, al finalizar la instalación, después de cuatro meses de trabajo, Panasonic ofreció una serie de sesiones de capacitación para que todo el personal de monitoreo estuviera preparado para operar el sistema.

De acuerdo al director del MNA, el uso de la tecnología en el museo es fundamental para preservar su acervo, desde las técnicas de restauración, hasta el reciente proyecto de digitalización de la colección arqueológica y etnográfica. “En 1964 no existía la tecnología de monitoreo en el museo, la vigilancia se resolvía de otra manera. En 1985 cambió radicalmente ese concepto en el MNA y desde entonces se contó con un equipo de circuito cerrado. Pero el que tenemos en la actualidad es absolutamente lo último en tecnología y nos permite no solo la vigilancia, sino la supervisión de lo que sucede en el museo”, señala el doctor Saborit.

Ejemplo de esta labor de supervisión, que el sistema de video-vigilancia ha facilitado, es la revisión del ventanal de la sala de Etnografía, cuya estructura exterior, en forma de espigas, resultó ligeramente dañada a raíz del sismo del 19 de septiembre de 2017. Gracias a la resolución 4K Ultra HD de las cámaras WV-SPV781L, instaladas en el patio central, el personal del MNA se percató de los daños y pudo revisar, una a una, las 300 espigas que forman la estructura.

“El nivel y calidad en video-vigilancia y seguridad que tenemos hoy en el Museo Nacional de Antropología es excelente, me atrevo a asegurar que es el museo mejor resguardado de todo el país. Contamos con tecnología de punta, pues el Patronato se cercioró de que los equipos fueran de máxima tecnología y la instalación se llevara impecablemente”, finaliza Alejandra Cervantes, directora del Patronato del MNA.

Pero la renovación del sistema de video-vigilancia es apenas una parte del trabajo que el MNA lleva a cabo para su modernización y adaptación a los nuevos tiempos. En opinión de sus directivos, el museo debe ser visto como un ente vivo, que requiere transformase en muchos aspectos.

“Los museos han cambiado radicalmente, son muy distintos hoy en día. Este museo no es igual que hace 54 años, cuando fue inaugurado. Su naturaleza es diversa, su potencial como centro de investigación y como espacio informativo es enorme. Su potencial como un espacio lúdico para la visita también debe crecer. Además, tenemos que ir por nuevos públicos, el museo necesita atraerlos y construirlos a partir de la población joven de nuestro país”, apunta hacia el futuro inmediato su director, el doctor Antonio Saborit.