En fechas recientes he escuchado que, ante los enormes avances tecnológicos, las importantes mejoras en aplicaciones y programación, pero sobre todo las habilidades para dominar la tecnología en las nuevas generaciones, nuestra industria esta en riesgo de desaparecer dentro de los próximos 10 años.

La primera vez que escuché esto, me inquieté. Todo lo que hemos aprendido, las aportaciones que nuestra industria ha hecho para enaltecer los estilos de vida personal, familiar, laboral, en el mundo de negocios, y más, muchísimo más ¿dejara de ser de utilidad? Pero a unos días de esto, me doy cuenta que por supuesto existe un riesgo, pero no es exclusivo para nosotros y nuestra industria, es para todos y en todos los ámbitos.

La manera en que nuestros estilos de vida cambiaron súbitamente y la necesidad forzosa de adaptarnos fue una constante en todas las personas y actividades a todos los niveles sociales; en unos más, otros menos, pero nadie conservó intocable sus actividades, y si lo pensamos bien el papel de la tecnología fue un facilitador y al mismo tiempo nos sensibilizó en cuanto a contar con alguien que nos guiara para adaptarnos. Desde el uso de dispositivos y plataformas, hasta aspectos de conectividad, seguridad en la red, pasando por entretenimiento, compras o encontrar ¿qué hacemos con nuestro tiempo libre para lograr salud mental en medio de estas condiciones?

Por lo tanto, al planteamiento de si nuestra industria corre riesgo de desaparecer, la respuesta es un rotundo sí. Si no tenemos una visión de futuro, si nuestros proyectos son iguales y no muestran evolución tecnológica.

Pero no me refiero a usar un producto recién lanzado al mercado, sino a asistir a congresos, a aprovechar el foro de las membresías de AVIXA y CEDIA, a sentarnos a platicar con los proveedores, a revisar nuestros procesos, estar cerca de nuestros colaboradores y ver como desarrollarlos al mismo tiempo que llevamos a nuestras empresas a un plano diferente.

Esto no sucede de la noche a la mañana, ni sucede por arte de magia, hay que hacer planes, agendar objetivos y llevarlos a cabo, la continuidad es el elemento crítico, de la misma forma que la toma de decisiones, algunas sencillas y sin complicaciones, pero muchas y de fondo que pueden tener un gran impacto en ese futuro del que hablamos.

Para avanzar en varios frentes (organización interna, políticas y procesos, aspectos comerciales, nuevas líneas de negocios, etcétera) será necesario tener varios frentes abiertos y por lo tanto es necesario tener a una o varias personas colaborando en este proyecto, llegan momentos en el que es bueno tener a las personas que hacen las cosas participando en temas específicos y que aparezcan en la charla temas que tal vez solo ellos conocen.

El estilo de vida de la gente evolucionó y lo seguirá haciendo, de la visión que nuestra industria vaya forjando sobre estos cambios y la visión hacia el interior de nuestra empresa, en especial lo que no ve el público —como procesos, la cultura de la organización, políticas, reglas de negocio— iremos teniendo oportunidad para dedicar tiempo a ir desarrollando los aspectos necesarios para pensar en el futuro a largo plazo.

Conclusión

Adaptabilidad es la flexibilidad para afrontar los cambios, la capacidad para acomodarse a los cambios en las situaciones sin que ello redunde en una reducción de eficacia y su compromiso.

Tú ¿qué tendrías que hacer en tu empresa, para continuar en el mercado dentro de 10 años, cuando tal vez el audio y el video jueguen un papel diferente en la vida de los usuarios, para seguir recibiendo llamadas de invitación a citas de trabajo donde tu opinión es escuchada y se te reconoce como una autoridad en temas de tecnología?

No es una pregunta retórica, es más, ¿qué tendríamos que hacer los colaboradores para seguir aportando en empresas dentro de esta fascinante industria dentro de 10 años? ¡Yo estoy ávido de escuchar y proponer!

La música de hoy es uno de esos felices hallazgos que la casualidad nos regala, navegando en YouTube, recordé del festival Jazz Báltica y le dediqué tiempo, vaya sorpresa: 140 videos y varios de ellos de 2020, que se celebró sin público, fantásticos artistas y una buena producción, esto me sirvió para ahora buscar ya con calma, música de quienes me parecieron interesantes, les recomiendo echar una mirada al baterista Wolfgang Haffner, Tingvall Trio, el trombonista Nils Landgren, Jan Lundgren y afortunadamente muchos más, con música tan interesante, que vale la pena dedicarles tiempo y ¡un buen whisky!