La barra de sonido Beam 2 tiene algunas semanas en mi sala y he descubierto cosas realmente interesantes del trabajo de diseño de Sonos. Definitivamente la pequeña Beam 2 es la opción para quienes quieren tener una sala de TV con excepcional sonido Dolby Atmos sin tener que invertir demasiado dinero.

Recuerda que si quieres saber todo sobre la descripción de la Beam 2, revisa nuestra nota sobre el lanzamiento en meses pasados. Esta vez me concentraré en escribir algunas de mis experiencias de esta reseña.

Solo como antecedente, es preciso tener en cuenta que la Beam 2 posee cinco amplificadores digitales de clase D que se han ajustado perfectamente a la arquitectura acústica única de la barra de sonido. Cuenta con un tweeter central crea una respuesta de alta frecuencia nítida. Añade cuatro midwoofers elípticos garantizan la reproducción fiel de las frecuencias de rango medio y maximizan la salida de gama baja. Finalmente integra tres radiadores pasivos mejoran las bajas frecuencias para un sonido equilibrado y potente.

A diferencia de otras barras de sonido con Dolby Atmos, la Beam 2 no tiene bocinas o drivers “disparando” hacia arriba. Sonos se ha enfocado en el desarrollo de procesadores y CPU capaces de generar sonidos alterando fase y delay de los drivers para ofrecer una perspectiva psicoacústica que “haga creer” a nuestros oídos y a nuestro cerebro que el sonido proviene de diferentes “ángulos espaciales”, incluso que el sonido viaja por encima de nuestras cabezas. El resultado es ciertamente convincente.

Vayamos a la reseña

Una vez instalada la Beam 2 en mi sala (básicamente requiere solo un cable HDMI desde la TV en el puerto ARC o eARC), implementé la optimización acústica Trueplay que mejoró sustancialmente el sonido inicial, aminorando un exceso de graves. Para estas sesiones solo conecté la Beam 2, sin subwoofer y sin canales traseros. Luego vino la mejor parte, la diversión por algunas semanas.

Por principio de cuentas, decidí escuchar la Beam 2 con música en estéreo, esto es de mucha relevancia para mi, pues inevitablemente escucho discos o material en streaming todo el tiempo, no así series o películas que son una afición nocturna o de fin de semana.

Entonces me dispuse de varios días para escuchar música, para ello conecté un reproductor de Blu-ray UHD 4K Sony X700 a una televisión OLED Panasonic. Uno de los discos clásicos que demostró que la Beam 2 juega en las ligas de la Alta Fidelidad fue el Tricycle de Flim and the BB´s, donde esta barra de sonido se comporta de excepcional manera, emulando a un buen par de bocinas de estantería. Destaca un notable rango dinámico y genera una marcada separación entre los instrumentos, lo que se comprueba los tracks Tricycle y Cakewalk donde el clarinete y la flauta llevan la melodía, pero el bajo de Flim Johnson carga todo el peso de la pieza instrumental.

Otro disco que hizo bailar a la Beam 2 fue el Ritmo y Candela, Rhytm at the Crossroads con Patato, Changuito y Orestes (todos ellos genios de las percusiones). El track Los maestros hablan resulta un mano a mano esplendoroso donde se nota la pausa y el ritmo sobre las congas, los timbales, el bongo y la batería. La Beam 2 suena cálida como una buena bocina HiFi. No tiene ese sonido plástico o falso de otras barras de sonido convencionales (y no tan baratas, por cierto).

Su emotivo sonido lo pude comprobar con el raro pero excepcional disco Duke Ellington Live in México (Palacio de Bellas Artes), un material de fines de los años cincuenta, concierto donde se estrenó “The Mexican Suite”, una deliciosa pieza de 20 minutos de duración de jazz con despuntes de ritmos latinos y un piano a veces exuberante, a veces íntimo. Aquí, el tono de la Beam 2 resulta muy agradable al oído.

Del baúl de los discos extraños, me dispuse a escuchar Russian Choral Music Rachmaninov Vespers Op. 37 con el coro de la Cámara del ministro de cultura de la URSS dirigido por Valery Polyansky, álbum de 1986 grabado en la catedral Dormition en Moscú. Aquí, la Beam 2 logra lo impensable: las voces etéreas que prácticamente flotan rodeando el tamaño físico de la barra. Esto ha sido una de las mejores experiencias musicales con la Beam 2.

La sensación surround y espacial en video

Cada vez que puedo, vuelvo a ver una de mis películas favoritas de guerra, se trata de Das Boot de Wolfang Petersen de 1981 en Blu-ray “normal” (1080p). Para mi, una de las mejores ediciones de sonido que resulta realmente emocionante con la Beam 2. El drama del submarino se percibe con los silencios, los crujidos, la respiración de la tripulación y el estrujante sonido del mar oprimiendo la nave. Una de las escenas clave es cuando el submarino va descendiendo, tratando de evitar el sonar y la presión va haciendo estragos en el metal y sobre todo en la mente de los marinos. La Beam 2 lo resuelve de gran manera. El sonido es amplísimo, el rugido del mar es muy realista y la voz siempre permanece clara e inteligible.

Y como me gustan las de vaqueros, una buena prueba fue Appaloosa, entre la vida y la muerte. La ambientación sonora es generosa, la música incidental atrapa. La escena final del reto a duelo entre Everett (Vigo Mortensen) y Randall (Jeremy Irons) es una joya del suspenso de un western.

Santana Hymns for Peace Live at Montreaux 2004 es una celebración musical como pocas donde se reune a genios como Chick Corea, Herbie Hancock, Wayne Shorter, Ravi Coltrane, John McLaughin, Nile Rodgers… Jingo es magia total, una de las melodías más representativas del guitarrista jalisciense. La Beam 2 hace un trabajo memorable, incluso puede desarrollar altos volumenes sin distorsión con muy logrado balance tonal; es de esas canciones que hipnotiza y no quieres que termine. La Beam 2 es una bocina que no cansa, la puedes escuchar horas y horas.

Como mi TV OLED Panasonic no posee el puerto HDMI eARC, y para apreciar la Beam 2 en su justa dimensión con Dolby Atmos sin compresión, me compré un artefacto llamado HDFury Arcana que enaltece la experiencia de sonido espacial (ver recuadro).

Raya es la nueva película favorita de mi hija y destaca por un sonido surround impactante que en su versión Blu-ray UHD 4K supera notoriamente a lo que se ofrece en su versión streaming en Disney+. Se nota una edición multi-capa de efectos, música y voces que la Beam 2 resuelve con mucho acierto, todos los elementos sonoros se ubican en su justa dimensión. De hecho, es la película donde más se aprecia el “efecto de envolvencia espacial” de Dolby Atmos.

Cherry (en Apple TV+) es una película que combina el drama de la guerra con problemas emocionales del personaje principal, el sonido viene codificado en Dolby Atmos por lo que es muy bueno, me viene a la mente ahora la escena del convoy al cual le explota una mina en pleno desierto. Es aquí cuando apreciamos la dinámica de la Beam 2.

LeMans (en Amazon Prime Video)  es otra cinta que devela el potencial de esta barra de sonido. Hay una excelencia sonora, voces bien inteligibles, mucho stress en los pits, pero sobre todo el estremecedor rugido de los motores en la pista.

Tambien el Apple TV+ se encuentra la serie Foundation, ciencia ficción futurista, destaca la escena de la boveda donde los niños intentan acercarse a la extraña plataforma- escultura y hay un ensordecedor zumbido que va subiendo de nivel. La Beam 2 se oye poderosa y aun sin subwoofer la escena es impactante a más no poder.

Si verdaderamente son aficionados a la música, deberían ya haber visto la serie El arte del sonido con Mark Ronson en Apple TV+, varios de sus capítulos desmuzan el uso de la tecnología creativa en el rock y pop. Cuando Mark y sus invitados, hablan, explican y experimentan lo que es la reverberación, hay momentos sonoros invaluables. Es imposible no emocionarse con la recreación de la Beam 2.

El futuro es espacial

Como nota importante a saber es que Sonos ya admite el audio de Ultra Definition de Amazon Music, que permite a los oyentes escuchar las pistas en audio sin pérdidas de hasta 24 bits / 48kHz en sus altavoces Sonos, así como Dolby Atmos Music, un formato de audio envolvente que rompe los límites de las grabaciones de estudio tradicionales y le sitúa dentro de la canción, revelando cada detalle de la música. Disponible sin costo adicional para los clientes de Amazon Music Unlimited, Ultra HD estará disponible para escuchar en todos los dispositivos S2, excepto Play:1, Play:3, Playbase y Playbar, mientras que Dolby Atmos Music está disponible para escuchar en Arc y Beam (Gen 2). Sonos también anunció ya su compatibilidad con la decodificación de DTS Digital Surround a través de la plataforma S2 en Playbar, Playbase, Amp, ambas generaciones de Beam y Arc.

Lo que hay que saber

El sonido de las Beam 2 es esencialmente frontal, sin embargo, resulta un escenario sonoro mucho más amplio de lo que las dimensiones de la Beam 2 suponen.

Para mi tiene dos pecados que se sobreentienden: el primero es la altura del sonido, misma que se ubica sólo en el plano de la barra, es decir, que no hay una dimensión sonora “por encima” de la Beam 2; el sonido es muy horizontal por así decirlo. Sin embargo, dudo mucho que existan otras barras –exceptuando a su hermana mayor, la Sonos ARC– que tengan este soundstage amplio y exuberante y esta apertura hacia los laterales.

El otro pecadillo es que la encuentro poco brillante para mis gustos personales, me gustaría mas extensión en los agudos. Sonos ha hecho un gran trabajo en el rango medio donde se ubican las voces y ha generado una inimaginable respuesta en graves, que es posible todavía dominar con el sistema Trueplay (la optimización acústica y automática).

También hay que ser claros, la experiencia de una barra de sonido (aun con la capacidad para Dolby Atmos) no se puede comparar con un sistema completo, añadiendo subwoofer y canales de surround y de altura. A cambio se obtiene versatilidad, precio menor y la facilidad de instalación.

Conclusión

La Beam 2 es una excepcional barra de sonido que vale mucho más de lo que cuesta y que se oye más grande, más poderosa, más envolvente y musical de lo que su tamaño supone. Yo no dudaría en comprarla.

La Beam 2 cuesta 10999 pesos MN y se encuentra disponible en Amazon, El Palacio de Hierro o a través de distribuidores del canal exclusivo para integradores como Inteligos y Representaciones de Audio.

Dolby Atmos: la complicación de un formato inmersivo

Después de algunos inconvenientes asociados no a Sonos, sino al enredo que supone HDMI y a los famosos ARC y eARC, pude disfrutar el sonido espacial de Dolby Atmos en la Beam 2. Veamos si podemos desenredar los conceptos.

Los servicios de transmisión de video como Netflix® y Apple TV+ proporcionan algunos contenidos Dolby Atmos, pero no todos los contenidos de streaming están disponibles en Dolby Atmos. Hay que estar atento al símbolo Dolby Atmos.

¿QUÉ PASA CON DOLBY ATMOS?

Dolby Atmos no es un códec. Dolby Atmos es un formato de audio inmersivo que puede ofrecerse a través de varios códecs de audio, incluidos Dolby Digital Plus y Dolby TrueHD (pero NO Dolby Digital).

Los discos Blu-ray ofrecen Dolby Atmos mediante Dolby TrueHD (con Dolby Digital Plus como alternativa disponible), y los servicios de transmisión y streaming ofrecen Dolby Atmos mediante Dolby Digital Plus.

Aquí radica la diferencia entre el supremo audio Dolby Atmos generado en un disco BD UHD-4K y uno develado por una plataforma de streaming. Mientras que el disco emplea el códec Dolby TrueHD (sin compresión), los streamer usan –por lo general—el códec Dolby Digital Plus (con compresión y con pérdida). Aunque ambos desplieguen Dolby Atmos, simplemente el sonido es drásticamente diferente: mayor dinámica, mayor separación entre canales y mayor sensación de envolvencia en Doby Atmos sobre Dolby TrueHD. ¡Enredado ¿verdad?!

Para mantener la compatibilidad con millones de dispositivos en los hogares de los consumidores, Dolby Atmos en estos códecs se implementa como una extensión compatible con versiones anteriores.

Los datos de Dolby Atmos están ocultos en el flujo de bits y pueden ser decodificados por un receptor A/V, una barra de sonido o un televisor compatibles con Dolby Atmos. Los dispositivos no compatibles con Dolby Atmos decodificarán una versión de 5.1 o 7.1 canales a partir de los flujos de bits de Dolby Digital Plus o Dolby TrueHD. Existe una nueva señalización HDMI que indica que un dispositivo de recepción admite Dolby Atmos.

Dolby Digital

Dolby Digital Plus

Dolby TrueHD

Stereo

5.1

7.1

Dolby Atmos

Lossless

S/PDIF

El canal de retorno de audio HDMI (ARC) permite que los televisores envíen audio «upstream» a un receptor A/V o a una barra de sonido.   Sin el ARC HDMI, los consumidores tendrían que conectar sus sistemas de cine en casa mediante S/PDIF, con las consiguientes deficiencias.

La ventaja de ARC es que simplifica la configuración del sistema de cine en casa: todas las fuentes se conectan al televisor y el audio se transmite a través del televisor al dispositivo de cine en casa.  Los fabricantes de televisores también han simplificado el control de los dispositivos utilizando el Control Electrónico del Consumidor (CEC) de HDMI para enviar comandos (volumen/alimentación/etc.) al sistema de cine en casa y ofrecer a los consumidores una experiencia de control único.

La señalización HDMI ARC funciona de forma similar al canal de avance HDMI: hay un E-EDID para indicar qué formatos y características de audio son compatibles.  La diferencia clave entre HDMI ARC y el canal de avance HDMI es la cantidad de datos que se pueden transmitir: ARC sólo admite las velocidades de reloj de 48 kHz y 192 kHz, lo que significa que Dolby Digital y Dolby Digital Plus son compatibles, pero Dolby TrueHD no lo es, ya que no hay suficiente ancho de banda.

En el caso de Dolby Atmos, el contenido Dolby Atmos basado en Dolby Digital Plus (eso es un trabalenguas) puede enviarse a través de HDMI ARC, pero el contenido Dolby Atmos basado en Dolby TrueHD no puede. Esto significa que Dolby Atmos puede enviarse a través de ARC, pero sólo dentro de Dolby Digital Plus. Ahora ya hay nuevos televisores que pueden transcodificar Dolby TrueHD a Dolby Digital Plus para enviar audio Dolby Atmos a través de ARC.

Con HDMI 2.1 y el canal de retorno de audio mejorado (E-ARC), se puede enviar audio sin pérdidas a través de ARC. Solo nuevos televisores (2019 en adelante) y de gama media y alta poseen el anhelado puerto HDMI eARC, con lo que es posible obtener Dolby Atmos sin compresión.

HDMI ARC ofrece un ancho de banda de 1 MBps mientras que HDMI eARC permite hasta 37 MBps.

En el pasado, muchos televisores han replicado el mismo audio que se enviaba por S/PDIF a HDMI ARC. Mientras que esto estaba bien para el estéreo y el Dolby Digital, el Dolby Digital Plus sólo se puede enviar a través de ARC, y requiere una velocidad de reloj más alta que la de S/PDIF, por lo que hay que tener cuidado para dar a los consumidores la experiencia Dolby Atmos a través de HDMI ARC.

Dolby Atmos es compatible con dos códecs: Dolby TrueHD y Dolby Digital Plus. Antes de 2016, los televisores solo admitían Dolby Digital a través de HDMI ARC y no se habían actualizado para admitir el paso de Dolby Digital Plus. Sin embargo, la mayoría de los televisores más recientes son ahora compatibles con Dolby Digital Plus a través de HDMI ARC.

Además, sólo las últimas versiones de algunas aplicaciones para televisores inteligentes son compatibles con Dolby Digital Plus, y es posible que estas nuevas versiones no estén disponibles en los televisores más antiguos. Y por último, algunos dispositivos de cine en casa todavía no anuncian correctamente la compatibilidad con Dolby Atmos a través de HDMI ARC, lo que significa que un televisor no puede detectar que hay un dispositivo con capacidad para Dolby Atmos conectado.

HDMI ARC no tiene suficiente capacidad de datos para soportar la transmisión de contenidos Dolby Atmos codificados con Dolby TrueHD, que es el formato utilizado en Blu-ray Disc y UHD Blu-ray Disc. Para admitir Dolby Atmos a través de HDMI ARC para la reproducción de discos Blu-ray, un televisor tiene que decodificar Dolby TrueHD y transcodificarlo a Dolby Digital Plus antes de la salida. En la actualidad, esta función sólo es compatible con los televisores que tienen decodificación nativa de Dolby Atmos y por ende, HDMI eARC.

Arcana HDFury, una buena solución para quienes no tienen TV con HDMI eARC

El dispositivo HDFury Arcana es una caja externa toma una entrada HDMI, y luego envía el video a su televisor (o proyector), y el audio directamente a la barra de sonido utilizando la salida eARC del Arcana. Esto significa que si tiene un televisor antiguo sin eARC, puede obtener formatos de sonido de calidad total sin pérdidas enviados directamente a una barra de sonido de última generación como las Beam 2 o la Arc, ambas de Sonos.

Como el Arcana sólo tiene una entrada, puedes emparejarlo con un conmutador HDMI para utilizar varios dispositivos.