Para que un proyecto nazca bien, hay dos elementos críticos a los que debemos poner toda la atención:

—El primero es identificar la razón por la que el cliente nos llamó o nos recibió. Hay algo que quiere resolver o un sueño que desea cumplir y cuando hacemos una visita para conocer el sitio y hacer la evaluación sobre su estado, condiciones y posibilidades reales de implementar lo que el cliente quiere, es el momento en que se definan las posibilidades de éxito.

—El segundo punto es sencillo, identificar si lo que el usuario quiere, es viable o no. Dimensiones, capacidad de dar acomodo a la gente, iluminación, circulación de aire, ubicación de equipos, requerimientos para la instalación y muchos más son factores que juegan un papel crítico y para asegurar la satisfacción del cliente es necesario tenerlos en cuenta.

Es curioso como al paso del tiempo nos relajamos y dejamos de hacer cosas importantes; no tomarlas en cuenta tiene consecuencias importantes.

Recordemos algunos de estos puntos y su relevancia dentro de nuestros proyectos.

El espacio

El espacio es sin duda el principal de ellos. Su forma, dimensiones, materiales de construcción, acabados, colindancias, o ejemplos tan sencillos como considerar el acceso de los equipos hasta el sitio de trabajo hacen una diferencia (¿alguna vez ha tratado de meter una pantalla de más de 100” diagonales por pasillos estrechos y puertas angostas, con tan pocas posibilidades de maniobrar que los equipos o daños a los acabados se convierten en situación de riesgo?).

Este es un claro ejemplo de los beneficios del trabajo en equipo, entre los departamentos de ventas e ingeniería, en el que entre ambos deben identificar estos espacios de maniobras. Recuerdo un caso en el que hubo que subir los 13 pisos por escaleras para depositar los equipos en el espacio de la instalación, todo un día de trabajo y el esfuerzo de 4 personas y lo peor, no incluido en el costo; no propongo que abusemos en precios, pero todo esfuerzo del tipo que sea debe ser cobrado, de otra manera alguien estará perdiendo dinero.

La decoración

Los aspectos decorativos suelen ser complicados, temas como el tipo de mobiliario (en el que deben pasar cables), colores (que pueden afectar el despliegue de imágenes), equipos que no deben quedar a la vista (pero que al ocultar no tendrán el desempeño esperado y necesario para el proyecto), lámparas que obstaculizan el tiro del proyector o la visión de los usuarios o peor aun que reflejan sobre la imagen y afectan la legibilidad de información. Resolver esto no es sencillo —y en mucho— porque para que seamos tomados en cuenta debemos vernos como profesionales con credibilidad, no como artesanos (bien hechos en lo técnico, pero débiles en los procesos y aseguramiento de calidad).

El confort

Aunque pareciera que no es nuestro tema, el confort juega un papel critico en el resultado final de un espacio, aspectos como la comodidad de los asientos (donde los participantes pueden estar por mucho tiempo), la temperatura ambiente, el nivel de iluminación de acuerdo a la actividad a realizar, marcan una gran diferencia.

La experiencia del usuario

En cualquier proyecto, sea comercial, corporativo, residencial o de cualquier otro tipo debemos incluir las preparaciones adecuadas para el presentador, mueble con ergonomía y conectividad adecuados, iluminación, los accesorios necesarios para presentaciones cerca de él. La experiencia del usuario se mide en dos partes, la persona que efectúa la presentación (u opera los equipos) y el participante, nuestro objetivo permanente debería ser incluir a las dos partes en nuestros planes. ¿Movilidad? Recordemos que a muchos presentadores no les gusta permanecer en un solo sitio, siempre es buena idea la (o proponer al usuario se considere en el proyecto y por lo tanto en el presupuesto)

La energía

La instalación eléctrica es todo un caso, en general cuando se trata de proyectos comerciales o corporativos las personas responsables forman parte de compañías establecidas, profesionales y con buena experiencia, pero por alguna extraña razón, es común que en los proyectos residenciales no sea así, es mas bien un artesano con experiencia, pero con desconocimiento o poco respeto por las normas y los requerimientos de precisión, desde una tierra física real, hasta el diseño de los circuitos, balanceo de cargas y manejo de fases.

Aunque esto afecta a todos los equipos que funcionan con electricidad, no todos lo manifiestan como los nuestros, desde pequeños detalles (usualmente difíciles de identificar, aislar y corregir) hasta eventuales catástrofes (conocí un caso donde el “contratista eléctrico” ocasionó daños a equipos AV por mas de 25,000 USD y convenció al dueño de la casa que el diseño AV estaba mal hecho).

Los profesionales

Por supuesto podríamos seguir enumerando puntos que requieren nuestra atención, pero el tema de fondo es nuestra profesionalización, encontrar la manera de hacer siempre bien las cosas sin importar quien sea el que las haga, y esto se logra con procesos y metodologías de trabajo. Así que, si cada uno de nosotros estamos comprometidos con nuestra empresa, permanentemente, desde nuestra trinchera buscaremos esta profesionalización, sea con cursos, la implementación de procesos y sobre todo aportando ideas y participando activamente para que todos seamos mejores y hagamos mejor las cosas, por sencillas que parezcan.

Para la música de hoy decidí hacer un cambio importante, salió a relucir una joya, si los nombres de Andy Summers, Stewart Copeland y Sting suenan familiares… es por que se trata de The Police con el álbum de cuatro discos “Message in a Box” una compilación de su música de 1977 a 1984. No solo la música es fantástica, el álbum con forma de libro tiene en su interior un impresionante cuadernillo, no solo con la historia de cada uno de ellos y del grupo, una muy buena selección de fotos que lo ilustran y no podían faltar letras de algunas canciones.

Y para rematar salió a relucir un excelente whisky, un Glenmorangie Nectar d´Or que se añeja primero en barricas que antes tuvieron bourbon y finalmente en otras de roble francés que tuvieron vino, produciendo un sabor afrutado y dulce, aunque potente. Ideales el uno para el otro.