“No quiero que la gente piense en la música, quiero que la sienta, la escuche; se emocione”

Giles, es hijo de la leyenda Sir George Martin (el gran productor de The Beatles), pero ha forjado su propio camino como para llamarlo por su nombre. Basta revisar los créditos que le preceden: Kula Shaker, Hayley Westenra, Jeff Beck, Elvis Costello, INXS, Kate Bush, Elton John y más. Obviamente creció en estudios de grabación y aprendió a manejar consolas desde su niñez.

Cuando su padre empezó con problemas de sordera, Giles siendo un adolescente se convirtió en las orejas de su padre. En casa de mi padre no teníamos sistema de audio o bocinas, escuchábamos música en el coche o en los estudios, sin que mamá se diera cuenta”, confiesa entre risas.

Hoy, Giles es líder de experiencia sonora en SONOS, además de ser jefe de audio en Abbey Road y Head of Audio Sound en UMG y con el pretexto de la nueva generación de la barra de sonido Beam, tuvimos la oportunidad de charlar con él, vía Zoom.

¿CÓMO Y POR QUÉ DECIDISTE SER LÍDER DE EXPERIENCIA SONORA EN SONOS?

Bueno, esa es una buena pregunta. Yo estaba en Los Angeles produciendo un álbum de Paul McCartney, y su representante (Scott Rodger) dijo, hay un cuate con cosas de Sonos que le gustaría venir al estudio. Y yo había oído hablar de Sonos, pero pensé que era básicamente para la gente rica y “fresa” que tenía sistemas en sus casas y no se preocupaba por el sonido. Esa era mi opinión, tengo que admitirlo. Ambos vinieron ambos a verme. El tipo resultó ser Mark Spike Stent, que es un ingeniero de mezcla muy famoso.

Mark trató de configurar un sistema Sonos, creo que eran las Play:5 y las Play:3 en ese entonces. Y no pudimos hacer funcionar los altavoces por la situación de Wi Fi en los estudios que estábamos. Entonces me enviaron unos altavoces a mi casa. Y en realidad pensé —con mucha sinceridad— que eran realmente buenos; los Play: 5 me gustaron mucho.

Estaban trabajando en la nueva versión y los de Sonos me pidieron darles una opinión sin restricciones. Era la primera empresa de consumo que se acercaba a mí. Sonos quería saber lo que estaba mal en los altavoces, en lugar de querer escuchar solo lo buenos que eran. Se parecen a mí. Y esa es la forma de ser inglés y ser “un desgraciado”. Esa es el modo en que nos gusta trabajar como principio. Si trabajo en la mezcla de un disco o en el audio de una película, nunca me interesa que la gente me diga que es buena, quiero saber ¿por qué no les gusta? Y ese fue el enfoque de Sonos, así que compaginamos bien.

Lo mismo sucedió con el Sonos ONE, era una etapa de prototipo y empecé a trabajar en él. Les dije lo que pensaba: “Creo que es bueno para lo que hace, pero está limitando demasiado en altos volúmenes, además de esto y aquello”. Solo dije lo que pensaba, les gustó mi retroalimentación. Y entonces John McFarlane, que era el fundador, vino a verme. Nos llevamos bien y me preguntó si me gustaría ser parte del Sonos Sound Board de Sonos, ya estaban Rick Rubin y Hans Zimmer entre otros. Y yo dije, sí, inmediatamente.

Luego me pidieron involucrarme más, pensé: “bueno, mmm yo debería saber si me van a dar acciones en la empresa”. Me pidieron ser el Sonos Sound Experience Leader. Y les dije: “no tengo idea de lo que eso significa, eso suena demasiado californiano para mí”. Esencialmente sería el jefe de audio, al principio cuando se están gestando en prototipo y también al final para evaluar con gente real y con ingenieros, músicos y productores lo que Sonos estaría enviando como producto final a sus consumidores. De esto ya tiene siete años.

Desde entonces he estado involucrado en el desarrollo de todos los altavoces de la marca, y tengo que confesar que fue una de esas cosas que realmente no quería: tener un trabajo fijo. Nunca había tenido un trabajo “oficial”, hasta que llegué a Sonos. De hecho, mucha gente piensa que realmente no hago nada (risas).

Pero me gusta trabajar en Sonos porque tengo tiempo de hacer mas proyectos musicales. Estoy muy involucrado con la compañía, estoy muy feliz y me siento muy apasionado de cada una de nuestras decisiones. Además de mis labores en Sonos, soy el productor musical de Rocket Man, la biopic de Sir Elton John. Estoy re-mezclando material de The Beatles —recientemente hicimos  Abbey Road y Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band—, y vienen otros en el futuro. Soy Head of Audio Sound, con base en Abbey Road Studios para Universal Music Group, por lo que tengo a mi cargo el desarrollo de las pistas mezcladas, las estrategias de mezcla y el cuidado de los Abbey Road Studios.

Chris Jenkins, artista de sonido para películas.

TODO MUNDO QUIERE ESCUCHAR LO GENIAL QUE SON SU CREACIONES, POCOS ACEPTAN QUE SUS PRODUCTOS TENGAN PUNTOS DÉBILES O MALOS, DE PLANO…

Sí. Y creo que sí, pero así es como trabajamos ahora. Es bastante divertido. Ahora tenemos el Sonos Sound Board, que es una especie de club de amigos y figuras de la industria, como Manny Marroquin  Tom Elmhirst, Nigel Godrich o Noah Goldstein que suman montones de Grammy´s. O a Chris Jenkins como nuestro impresionante artista del sonido para películas, incluso ganador de Oscar´s.

Y en Sonos queremos escuchar lo que dicen de nuestros productos, sobre todo lo que no les agrada, porque esa es la onda, es lo que necesitamos saber para poder mejorar. Si has mezclado Lady Gaga o Los Beatles, quieres que el sonido te represente en la casa de la gente. Y así sólo nos interesa contestar esta pregunta ¿representa esto (el sonido de este altavoz) lo que has hecho?

Y es lo mismo con los ingenieros de las películas, sea que mezclen Los Vengadores o Juego de Tronos, tenemos a estos genios en el patio trasero de Sonos para ayudarnos. Esa es la clave. Es como cuestionarse ¿Mi trabajo sonoro está bien representado? Si cumplimos esta premisa, entonces Sonos puede representar lo que los creadores hacen.

Recuerdo cuando trabajamos en la barra de sonido Beam original. Estábamos con alguien en Warner Brothers en LA, y trabajó en la película The Revenant, ¿la has visto ? Él estaba hablando sobre el sonido del río en la escena de apertura, y ese río debe sonar amenazante para él. Y es importante que el sonido del altavoz del río le suene amenazante. Para unos podría parecer exagerado, pero esos matices sutiles, son lo que hacen que nuestro trabajo en Sonos valga la pena.

Para mí, el amor es como abrir una ventana en el mundo del sonido. Así que si estás en tu casa, lo que te dispones es a escuchar, a disfrutar y a no estar pensando o analizando la música. Y no quiero que la gente piense, quiero que la gente sienta, escuche. Quiero que se dejen llevar por la emociones cuando escuchan una canción o cuando ven una película… Quiero que también “vean la música”. Eso es “abrir una ventana”, es como abrir un grifo.

UNA DE LAS COSAS QUE NOS GUSTAN DE LAS BARRAS DE SONIDO DE SONOS, ES QUE EL SONIDO QUE DEVELAN PARECE MÁS AL DE UN PAR DE BOCINAS ESTÉREO HI-FI…

En Beam hemos mejorado nuestros transductores, ahí en donde reside el corazón de la Beam, pero ahora hemos mejorado el poder de procesamiento del CPU en hasta un 40%, esto lo van a necesitar porque ahora tenemos 5 transductores en total y códecs para Dolby Atmos y DTS. Así que comparo nuestros altavoces en cierto modo a los aviones de combate. Si estoy en un estudio, entonces empleo mis monitores ATC que van de las 10,000 a las 20,000 libras esterlinas. Escojo el avión de acuerdo al combate (risas).

Clica aquí si quieres saber todo sobre la Beam Gen 2

En Sonos nunca estamos contentos con lo que hacemos. De hecho, una de las cosas que animo a la empresa, es a mejorar el producto que ya tenemos en el mercado. Primero fue con la PlayBar, luego con la Sonos ONE y ahora nos tocó la barra de sonido Beam.

Basados en la Beam anterior y conservando sus formas, hemos hecho un gran trabajo y creo que ya no podíamos mejorarla más, así que decidimos ver lo que pasaba con la virtualización de Dolby Atmos (un proceso de conversión en el estudio de grabación), para “abrir el espacio” y eso es lo que hicimos y probamos en mi casa; de hecho la primera Beam gen 2 la tuve yo.

Pero tú mencionaste algo importante respecto a las barras de sonido y a los sistemas estéreo. Me gustaría hablar de ello. Pensemos que es relativamente fácil impresionar a todos con bombazos, explosiones, efectos surround, cosas que vuelan alrededor de la habitación y cosas así, a fin de cuentas se trata de un procesamiento digital multicanal . Pero luego viene la música y no debería sonar procesada, es aquí el meollo del asunto, lo complicado para Sonos y para todos los fabricantes.

Y para Beam (y Arc) tuvimos que pensar y hacer ingeniería poco convencional, porque a la hora de reproducir música, las barras funcionan exactamente al revés que un sistema de altavoces.  Así que si te imaginas que tienes un par de bocinas estéreo, izquierda y derecha y entonces buscas el centro apuntando a tu cabeza, a tus oídos mientras estás sentado. Pero en una barra de sonido resulta que tienes el sonido principal al centro y lo que tienes que lograr es conformar una soundstage amplio, entonces tiene un centro y buscas una imagen sonora “fantasma” a la derecha y otra a la izquierda, tienes que “abrir tu sonido” hacia los lados, lo difícil es lograr que en el centro tengas bien definidas las voces o los tambores de la batería por ejemplo.

Esto conlleva un enorme trabajo, mas cuando estamos en una situación de cuarentena. Para lograr esa idea de centro y amplio soundstage a la derecha y a la izquierda, tenemos que trabajar con la gente que hace la música, sólo ellos nos podían decir que lo estábamos haciendo bien o mal.

Mi asistente, es un tipo brillante y se las arregló para que la gente pudiera ajustar el altavoz a la distancia. Podríamos enviar un altavoz a las casas de los creadores en Los Angeles, Nueva York, Chicago o Londres. Y podían ajustar los altavoces de la casa, y nos daban su opinión de Beam como destino final. Sí. Y lo bueno de esto, es que nadie tiene la razón ahora absoluta, nadie; cotejas las ideas de todos. Y entonces llegas a un buen producto.

¿QUÉ TE HA SORPRENDIDO DEL ÁREA DE INGENIERÍA Y DE DISEÑO EN SONOS?

El diseño en Sonos es una cosa hermosa, pero inteligente. De hecho siempre domina la palabra Smart y eso me gusta. Obviamente el equipo de ingeniería es soberbio, a fin de cuentas ahí trabajo (risas). La verdad siempre estamos peleando con los de diseño, por ellos siempre quieren las cosas (los productos) más chicos y nosotros (ingeniería de audio), queremos componentes más grandes, porque para nuestros estándares necesitamos que los sistemas se escuchen bien a altos volumen. Al final hay un consenso. La gente de diseño hace productos inteligentes, que se ven hermosos, pero que son discretos a la vez.

ERES UN TIPO AFORTUNADO RODEADO DE MÚSICA Y DE EQUIPOS DE SONIDO POR TODOS LADOS…

Esto que diré puede sonar terriblemente sexista, pero no hay ninguna intención, es simple anécdota.  Un tiempo, Sonos me mando un set de productos para escucharlos por vez primera, y los ubique cerca de mi estudio casero. Mi esposa dijo —¿Qué hacen estas cajas en nuestro pasillo? Yo le dije: —Probaré sus altavoces para quedármelos porque los quiero. Y ella me contesta: —No queremos altavoces alrededor de nuestra casa. (risas). Quiero decir, mi padre era George Martin, el productor de discos de The Beatles. Bueno pues en casa, créanlo o no, no teníamos altavoces, no había un sistema de audio. Escuchábamos música en el coche o en el estudio, donde mi mamá no se diera cuenta (risas).

ES QUE LAS BOCINAS ANTIGUAS ERAN GIGANTESCAS, LA HISTORIA CAMBIA CON SONOS…

Sonos fabrica altavoces que se ven bien, pero no son ofensivos a la vista y se mezclan con cosas del hogar. Esto es clave con las barras de sonido como Beam o Arc, porque las tienes que mirar todo el tiempo, a fin de cuentas estás viendo una película o tu serie favorita por horas y la barra de sonido esta frente a ti, debajo de la televisión. La gran ventaja de Sonos es que no las notas, no te invaden. Te invitan a sentir lo que sucede en la pantalla.

TENGO QUE DECIR QUE ME ENCANTA SONOS Y QUE UNA DE LAS MARAVILLAS TECNOLÓGICAS DE LA MARCA ES TRUEPLAY. ¿CÓMO HA SIDO TU EXPERIENCIA CON ESTA MANERA DE OPTIMIZAR LAS BOCINAS DE ACUERDO A LA ACÚSTICA DEL HOGAR?

Yo era la persona a la que había que animar para empezar. Así que es una buena historia. Cuando fui por primera vez a Boston, que es donde tenemos nuestros laboratorios acústicos, entré al lugar y había un personaje llamado Tim Sheen, rubio y con una larga barba gris. Y recuerdo que estaba reproduciendo un disco de Dire Straits, tenía un micrófono y hacía mediciones. Me dejó sorprendido y dije a mis colegas casi murmurando: “¿qué esta haciendo?” Bueno, pues el tipo resultó ser el jefe del laboratorio y trabajaba en el proyecto interno que en ese entonces se llamaba Sonar y que a la larga se transformó en TruePlay.

Cuando me lo explicaron, pensé, esto es genial. Esto es lo que deberíamos estar haciendo, porque la forma en que la ubica sus bocinas puede hacer más diferencia (sonora-acústica) para el altavoz que la forma en que fabrican los altavoces. Así de importante es la colocación de bocinas.

Pero entre los colegas de ingeniería había cierta reticencia, porque el proyecto tomaba mucho tiempo y no teníamos los resultados esperados. Hablé con John McFarlane y le insistí que este era el camino, que la compañía necesitaba Trueplay porque la gente realmente mejoraría el desempeño de sus bocinas, incluso tiempo después de haberlas adquirido. La verdad es una tecnología genial.

Y tengo que decir que Trueplay será cada vez más importante con el audio inmersivo, pues la colocación de varias bocinas en una habitación en una locura. Vean mi habitación en este momento (gira la cámara para que veamos). Es un muy estudio muy desordenado. Tengo este setup de grandes bocinas (de otras marcas) con una configuración 7.1 .2 para Dolby Atmos, lo tengo porque requiero estar haciendo comprobaciones persistentes del sonido logrados en ciertos materiales, pero es una monserga, este set probablemente cueste 15,000 dólares, pero si no lo ubicas donde debe ser, si no ponemos atención en la cuestión acústica, esto sonará peor que uno de 500 dólares. Y esa es la clave.

No debemos darle la responsabilidad a la gente de ubicaciones milimétricas como lo hacen los audiófilos. La gente debería poner sus bocinas donde quiera y no estar demasiado preocupada; en este caso Sonos hace la magia, esto es lo que hace Trueplay. Algunos fans muy clavados si están en la búsqueda de la posición ideal de los altavoces, si la encuentras, probablemente TruePlay no haga gran diferencia, pero la verdad es que nunca hay posición ideal para una o dos bocinas, imagínate cuando hablas de siete o más altavoces, esto es realmente complicado, y si no se hace bien, no obtienes el sonido brillante ni emocionante.

DESDE QUE NACEMOS ESTAMOS ESCUCHANDO SONIDOS INMERSIVOS, PERO ES HASTA AHORA CUANDO HAY UN DESPLIEGUE TECNOLÓGICO PARA LA MÚSICA EN FORMATOS COMO AUDIO ESPACIAL (DE APPLE) O MÚSICA EN DOLBY ATMOS. ¿TÚ CREES QUE ESTE SEA EL FUTURO DE LA GRABACIÓN DE LA MÚSICA Y DE LA REPRODUCCIÓN SONORA EN CASA?

Hay un principio básico, cuando quieres grabar deberías conocer y saber cómo usar tus micrófonos, eso es vital. Creo que cuando consigues un audio espacial correcto, es porque hay un contexto emocional. El otro día, vino un periodista y escuchó música en el estudio que está al lado de mi casa, donde hay un sistema bien conformado, ubicado y calibrado para Dolby Atmos, este personaje salió súper emocionado porque pudo escuchar cosas musicales que lo atrapaban, lo rodeaban. Creamos una verdadera experiencia y eso ya sucede y seguirá recreándose sobre todo en los conciertos.

Con Sonos trabajamos muy de cerca con las plataformas como Amazon Music, que ya ofrece Dolby Atmos y el resultado es bueno. Por otro lado, creo que la grabación estéreo siempre va a existir, pero el audio espacial también llegó para quedarse, así que tendremos una coexistencia de ambos estilos

CON EL AUGE DEL STREAMING EN ALTA RESOLUCIÓN DE PLATAFORMAS COMO QOBUZ, TIDAL O APPLE MUSIC, ¿CUÁLES SON LAS IMPLICACIONES QUE ESTO TRAERÁ PARA LA INDUSTRIA MUSICAL Y DEL AUDIO DE CONSUMO?

Todo debería apuntar hacia proporcionar la mejor experiencia posible para el consumidor. Por ejemplo, si ingresaremos material de punto flotante (32 bits-punto flotante tiene una resolución de 24 bits con 8 bits adicionales para el margen de maniobra/rango dinámico.— nota del editor) en nuestra barra Arc, estaríamos con procesamiento de 24 bits  e incluso podríamos escuchar música en 24 bits / 192 kHz, pero las redes inalámbricas no soportan esto, al menos no simultáneamente y no por ahora: los niños no podrían ver Netflix o jugar videojuegos, otros miembros de la familia ni siquiera podrían escuchar música en sus smartphones, porque la red se colapsa, y eso arruina la experiencia. Además tenemos que decir honestamente que por ejemplo en las Sonos ONE, ni siquiera puedes oír la diferencia con high res audio.

Hay una deshonestidad en esto de la tasa de bits y lo sé, porque trabajo en este campo. Mi música viene en 24 bits 192 kHz cuando estoy mezclando. Sin embargo, creo que lo que la idea de Apple Music y Amazon Music debería ser adoptada, creo que el codec variable es indispensable para el área de consumo. Lo que queremos hacer es proporcionar al consumidor un camino puro desde el artista hasta la casa, por lo que no hay conversión en absoluto. Y pienso que lo aceptaremos.

Creo que hay un montón de desvíos más. Por ejemplo, puedes tener un disco CD que suene maravilloso con la tecnología antigua de 16 bits 44.1 kHz y puedes escuchar el mismo disco en Alta Resolución y suena terrible, pésimo. Pensar que por aumentar la tasa de bits obtendremos lo mejor de lo mejor, es un concepto bastante erróneo.

Nuestro trabajo en la industria musical y del audio es tomar estas cosas extremadamente complicadas y tratarlas de hacer simples para la gente. Queremos que la gente pulse “play” sin pensar en números, frecuencias y eso. Mi pasión como  líder de la experiencia de sonido en Sonos es ser tan honesto como sea posible. Tenemos que regresar a la esencia de las cosas, a la canción. Si ésta se graba correctamente en 16 bits/ 44.1 kHz se reproduce mejor que 96/24.

Hay empresas y ejecutivos muy deshonestos que pasan la música por robots y la convierten en 24 bits y la re-titulan. Quieren hacer dinero sólo por gritar que sus archivos están en 24 bits, eso es hacerse el tonto. Tenemos que decirlo, pero también que existe un camino limpio y que es válido. Si mezclo el disco del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, consigo que la gente tenga un archivo de audio adecuado. Creo que se trata de disfrutar de la música, pero siendo honesto.

HOY DÍA, TODO MUNDO ESCUCHA LA MÚSICA CON AUDÍFONOS, A FIN DE CUENTAS LAS NUEVAS GENERACIONES ESTÁN MÁS INTERESADOS EN ESTE TIPO DE ESCUCHA ¿PIENSAS EN ELLOS CUANDO MEZCLAS O GRABAS? QUIERO DECIR ¿ASUMES QUE TU MÚSICA SERÁ ESCUCHADA EN AUDÍFONOS COMO DESTINO FINAL? ¿QUÉ OPINIÓN TE MERECE ESTO COMO ARTISTA Y COMO LÍDER DE EXPERIENCIA SONORA EN SONOS?

Entiendo que mucha gente use audífonos todo el día, yo personalmente no uso, mucho menos para mezclar. Los audífonos son una experiencia muy diferente, tengo montones de auriculares, pero no los uso. Por otro lado, tenemos que aceptar que millones de personas confían en ellos. Yo personalmente no puedo hacer juicios de valor en mis mezclas con unos auriculares, pero algunos de los artistas con los que trabajo, lo primero que hacen es escuchar las mezclas finales en audífonos “caseros” y eso no deja de sorprenderme.

DESCUBRÍ TU TRABAJO CON THE BEATLES LOVE BY CIRQUE DU SOLEIL Y ME SIGUE ENCANTANDO, ES COMO UNA NOVELA, UNA NARRATIVA CON LAS CANCIONES DE LOS BEATLES COMO ARGUMENTO. A LA DISTANCIA, ¿TE SIGUE GUSTANDO? ¿LE CAMBIARÍAS ALGO?

Es curioso que lo preguntes, estuve en Las Vegas hace tres semanas porque reabrimos el programa. Así que estaba allí revisando el show porque cerraron por la cuarentena y querían que viéramos ciertos detalles técnicos. Bueno y pues corrieron el show completo para mi solito. Fue algo muy extraño, yo solo sentado en un teatro para 2300 personas. No deja de ser una experiencia completamente inmersiva y extremadamente visual. Hice unos cambios en el audio, porque ya había pasado tiempo desde la última actualización. Pero fue muy gratificante porque fue algo que hice hace 17 años, ahora soy un viejo, ya tengo 51 años (risas). El programa ha corrido por los últimos 15 años y me emocioné sobre todo pensando en lo que podría haber hecho. Es divertido.

Algo me sucedió cuando empecé a trabajar en Sonos, estábamos en el proceso del Sonos FIVE, ya sabes cuando cambiamos de PLAY:5 a SONOS FIVE y los chicos probaban con la música de THE BEATLES LOVE BY CIRQUE DU SOLEIL, era como un disco para notar la capacidades de la bocina. Ahora que lo pienso podríamos volver a usarlos, cuando hagamos una versión de Dolby Atmos de ese disco.

PODRÍAS DEFINIR EN POCAS PALABRAS, ¿QUÉ APRENDISTE DE TU PADRE COMO PRODUCTOR O COMO SONIDISTA?

Mi padre me dijo dos cosas: Una era que nunca me conformara con el segundo lugar. “Lo que hagas no debe generar una buena experiencia, debes asegurarte que sea la mejor experiencia.” Lo otro que me dijo es que “en la vida hay que ser honesto”. Y tiene que ver también con el sonido. Si algo debe sonar como un chelo, haz que suene como chelo.

En cuanto al audio, no hay que ser presumido ni hacer propaganda de algo que no tiene esencia.

¿QUÉ PODEMOS ESPERAR DE SONOS EN EL FUTURO? VEREMOS ALTAVOCES MÁS GRANDES TAL VEZ…

¿Quieres saber cuál será la gran noticia? Obviamente no puedo hablar del futuro. Estamos muy emocionados de lo que la ciencia hace por el sonido. Estamos construyendo más y más productos y estamos buscando en nuevos horizontes. Es mucho trabajo porque antes lanzábamos un producto por año. Hoy ya he perdido la cuenta de lo que hacemos cada año.

Creo que creo que tienes razón respecto a los tamaños. Ya tenemos el mejor altavoz pequeño (Roam, nota del editor), la mejor bocina multiusos (Sonos ONE, nota del editor) y la mejor barra de sonido para sonido inmersivo (Sonos Arc, nota del editor). Queremos construir los mejores altavoces para que la gente obtenga una experiencia realmente emocionante, productos que encajen en el estilo de vida de la gente.

Hay quienes aman el silencio o quienes aman las canciones de amor, pero tristemente hay gente que no escucha, lo cual es triste. Aún así, hay que confiar en el futuro, tenemos que darlo por sentado…